La primera vez en la terraza de la quinta piso
Eran las once y pico de la noche del viernes, cuando el calor ya no daba tregua y el aire se pegaba al cuerpo como una segunda piel sudorosa. Daniel subió las cinco…
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Mirar y ser visto.
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Eran las once y pico de la noche del viernes, cuando el calor ya no daba tregua y el aire se pegaba al cuerpo como una segunda piel sudorosa. Daniel subió las cinco…
La casa de al lado, esa que desde el balcón de su apartamento en el barrio El Poblado le había parecido siempre muda y silenciosa como un mausoleo, esa que durante más…
Nunca creí que un espejo pudiera cambiar mi vida. No uno de esos baratos, empañado en las orillas, sino ese que mi mamá colgó en el pasillo de la casa vieja, justo antes…
El aire de la casa era espeso, como si la humedad del patio se hubiera colado por las rendijas de las ventanas y se hubiera quedado pegada a las paredes de cantera. El…
La primera vez que entré a la fiesta de los jueves en la casa de Marta, me dije: “Esto no es para mí”. Pero ya había bebido dos copas de mezcal arriba de su terraza, con…
La primera vez que sentí su olor en el viento fue un miércoles de julio, cuando el sol pegaba con fuerza en el asfalto y las hojas de los árboles se aferraban a la…
La primera vez que la vi, no era mi intención mirar. Estaba en mi apartamento, con el ventilador girando perezoso en el techo, el calor pegajoso de junio agobiando las…
La lluvia del Caribe no caía, se arrojaba. Un aguacero blanco y caliente golpeaba el muelle de Cartagena como si quisiera lavar la sal y el olor a pescado podrido de la…
La música latía como un corazón acelerado tras la pared del patio trasero. Las luces de neón del vecino, los Ríos, parpadeaban sobre las copas de los árboles,…
Vos sabés cómo es eso: estás en un hotel de Buenos Aires, después de un viaje de trabajo que se alargó por mierdas de logística, y te encontrás con que el aire…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del edificio abandonado de la avenida Insurgentes, ese lugar que nadie recordaba haber visto funcionar, pero que ahora,…
El ascensor subió con un gemido metálico y yo apreté el botón del cuarto piso con el pulgar sudado. La música bajaba por los pasillos como un latido sordo: techno, bajo…
En la primera planta del edificio viejo pero bien cuidado de la calle 47 con carrera 7, donde el aire huele a café recién hecho, a jabón de tocador y a polvo de madera…
La luz se fue como a las once y pico de la noche, sin previo aviso, sin ni siquiera un parpadeo de advertencia. Un apagón total. En ese edificio de apartamentos moderno…
La primera vez que lo noté fue a las 10:47 a.m., cuando ella se inclinó sobre la mesa de reuniones para ajustar el micro y su blusa se abrió un botón de más de lo…
Vení sentada al lado mío, sin querer, porque el coche estaba repleto y el último asiento libre era justamente el que quedaba al lado de la ventanilla, junto a mí. Tenía…
El ascensor subía con un zumbido cansado, las luces fluorescentes parpadeaban como un latido irregular. Valeria se ajustó la falda ajustada, un gesto instintivo,…
Marisol tenía treinta y cinco años, pelo castaño oscuro recogido en un moño desordenado, y ojos que parecían cansados de tanto workahooling y poco orgasmo. Trabajaba en…
La luz del atardecer se derramaba por el salón como miel espesa, bañando los muebles de roble en tonos ámbar y dorado. En la pared del fondo, un espejo ovalado de marco…
La lluvia golpeaba suave contra los vidrios del departamente, ese sonido de verano que te mete hasta los huesos y te hace querer envolverte en una manta, un café…
La lluvia tropical golpeaba suavemente las paredes de cristal del penthouse mientras el sol se hundía en el horizonte, pintando el cielo de naranjas y morados. En la…
La primera vez que vi sus manos no me di cuenta. Fue en el antro de la esquina de Insurgentes y Tamaulipas, ese lugar que huele a humo barato y café recién hecho, donde…
La casa de mi abuela, en el campo, olía a madera envejecida y jazmín silvestre. Yo tenía veintidós años, ella ya no estaba, y él —Liam— había llegado esa mañana con una…
Yo soy la que siempre lleva la cuenta —de lo que se dice, de lo que se calla, de cuánto tiempo aguanto antes de pedir más. Pero esa noche, con él, aprendí que el…
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