Me cogí a la vecina mientras mi esposa estaba de visita con sus padres
La casa de los García quedaba al fondo de la calle, entre dos pinos gigantes que filtraban la luz del atardecer en rayas doradas sobre el pasto seco. Andrés, con la…
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Mirar y ser visto.
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La casa de los García quedaba al fondo de la calle, entre dos pinos gigantes que filtraban la luz del atardecer en rayas doradas sobre el pasto seco. Andrés, con la…
Era viernes y la cerveza se le había acabado a Renato antes de las ocho. No le quedaba más que bajar a la tiendita de la esquina, pero al pasar frente al departamento…
Yo sé que es una mala idea desde el primer día que lo vi subiendo las escaleras con la camiseta mojada de sudor y los biceps como pelotas de tenis, pero no pude…
Sí, vos sabés: era la vecina de enfrente, la que se mudó hace tres meses. Clara, 23 años, pelo rubio casi blanco, pechos grandes que se le marcaban bajo los tops…
La vecina del piso de arriba se llamaba Mariana, y desde que se mudó hacía tres meses —con su maleta de ruedas rotas, un gato gris que se llamaba Copito y el olor a…
Recuerdo el instante en que lo vi entrar. No lo esperaba, claro que no. Hacía siete años desde aquella noche en Oaxaca, cuando el calor del verano y el mescal nos…
La primera vez que noté que a Elena le gustaban los calcetines no fue cuando los vi, ni cuando los olió disimuladamente tras salir del cuarto de lavar —fue cuando me…
Me llamó la atención desde el primer día que la vi subiendo las escaleras del edificio: pelo castaño oscuro, suelto, una camiseta ajustada que marcaba la curva de sus…
Yo siempre supe que él me veía. No con seguridad, pero sí con esa certeza que nace de la intuición, del instinto de presa. Él vivía en el tercer piso, en el departamento…
El garaje de la oficina estaba vacío a esa hora: 20:17, viernes, con el sol ya cayendo en ángulo plano sobre el concreto gris y polvoriento. Los otros habían ido a la…
La primera vez que entré a su tienda, no fui por los cueros. Fui por el olor. Ese olor que te mete en la nariz y te deja con la verga dura sin que sepas por qué. No era…
Era viernes, y el calor no daba respiro. La ciudad latía con esa lentitud agotada de los días de verano, y yo, Emilio, con mi suéter de manga larga y el ceño fruncido,…
La primera vez que la vi desnuda fue un viernes a las ocho y pico, cuando el sol ya se había rendido contra el alero del edificio de enfrente y dejaba caer una luz…
La primera vez que la vi en persona —y no por pantalla— fue el martes a las 10:47 a.m., justo cuando el ascensor se detenía en el décimo piso del edificio Corregidora,…
La vecina del piso de arriba se llamaba Valeria, y desde que se mudó hacía tres meses, Tomas le había tenido ganas. No por curiosidad ni por rumores —porque en el…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del edificio cuando Clara tocó la puerta de Joaquín. Llevaba una falda negra plisada, botines de tacón bajo y el…
Sospechaba que le gustaba desde hace meses, pero nunca lo confirmamos. Ella, la vecina de la casa de al lado, esa que siempre me saludaba con una sonrisa un poco más…
La primera vez que vi su foto —un selfie tomado a las 2 a.m., con esa luz tenue que pone los ojos como antorchas— me dije: *“Chimba, este tipo se cree que es actor de…
La primera vez que vi a Daniel entrando al Bar La Esquina, con esa camisa blanca abierta hasta el ombligo y el cuello cubierto por una cadena de oro gruesa, pensé: “Ahí…
Esa noche, Lucía se puso el vestido rojo que apenas le llegaba a la mitad del muslo, de esos que se ajustan como second skin y dejan entrever la curva de sus nalgas…
La primera vez que lo noté fue un jueves cualquiera, a las seis y pico de la tarde, cuando el sol ya se había rendido y se escurría por el oeste como un chicle…
Se me aceleró el corazón nada más verla entrar al cuarto. Mi pareja, Andrés, me miró con esa sonrisa de sabiondo que solo tiene cuando planea algo bueno —y sabía que yo…
Nunca imaginé que un par de guantes de látex negros cambiarían mi vida. Los compré por accidente, en una tienda de curiosidades barata del centro, entre velas aromáticas…
Luisa había insistido desde hacía semanas: “Vamos, Santiago. Es solo un juego entre adultos. Ellos ya lo han hecho antes con otros, y nos invitan a ser parte del juego”.…
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