El masaje del fin de semana
El viernes en Medellín caía lento, con ese calor pegajoso que se le mete a uno por la camisa y no lo suelta hasta la noche. En un quinto piso de Laureles, sin ascensor y…
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El viernes en Medellín caía lento, con ese calor pegajoso que se le mete a uno por la camisa y no lo suelta hasta la noche. En un quinto piso de Laureles, sin ascensor y…
Eran las dos y media de la mañana cuando Valeria se deslizó fuera de la cama, dejando tras de sí el calor húmedo del cuerpo de su marido. Andrés respiraba con la boca…
Había pasado cinco años sin verlo, y cuando las puertas del ascensor se abrieron en el décimo piso y apareció él, con esa camisa blanca desabrochada hasta mitad del…
En el barrio de La Ladera, donde el sol cae a plomo y el calor se pega al cuerpo como una segunda ropa, dos mujeres se miraron por encima de la cerca de guadua por…
Yo nunca me había fijado bien en Alma, la nana que cuidaba a mi hija mientras yo trabajaba. Era una mujer menuda, de piel canela, pelo negro y lacio hasta los hombros,…
En la penumbra espesa del cuarto, donde el aire olía a salvia quemada y a sudor de mujer reciente, la luz del farolillo de papel apenas dibujaba contornos. No era…
Yo nunca creí que algo así me fuera a pasar, de verdad. Uno piensa que esas cosas solo pasan en las novelas o en las películas, donde todo es muy teatral, con música de…
Habían pasado siete años desde la última vez que vi a Carla. Siete años en los que construí mi vida, mi matrimonio, mi rutina. Y en los que, a veces, cuando el silencio…
Nunca pensé que iba a terminar follando con mi cuñado, pero ahí estaba yo, parada frente al espejo del baño de la casa de la playa, ajustándome el bikini negro, el…
La noche caía sobre Villa del Mar como un velo húmedo, pegajoso de sal y calor de verano. Las calles de tierra batida retenían el calor del día, y el aire olía a mar, a…
La tarde caía lenta sobre el barrio residencial, ese tipo de atardeceres cálidos que pintan las casas de un naranja sucio y hacen brillar el polvo en el aire. En la…
El aire de Medellín se colaba por entre las rejas de la ventana, tibio y espeso como un beso demorado. A esa hora, las luces de la ciudad ya se prendían una a una, como…
Yo nunca pensé que una mudanza pudiera cambiar tanto mi vida. Pero allí estaba yo, jadeando en medio del pasillo de mi nuevo departamento, con una caja de libros en una…
Yo no creía en las casualidades, hasta esa noche. Había salido del boliche pasada la una, con el cuerpo pesado del trago y la cabeza llena de risas vacías. Me había…
En la ciudad de Medellín, donde el calor se enreda con la brisa de la montaña y el tiempo parece detenerse en los techos de teja roja, Lucía vivía en un apartamento del…
El aire del atardecer en Tepoztlán olía a tierra mojada y eucalipto, aunque no había llovido en días. Subiendo el cerro por el sendero de piedra suelta, Lucía se ajustó…
El sol de media tarde entraba sesgado por las ventanas altas del estudio, dibujando rectángulos de luz sobre el piso de madera. El aire olía a eucalipto y a piel limpia.…
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