Lo que pasó con mi cuñado en la casa de la playa
Nunca pensé que iba a terminar follando con mi cuñado, pero ahí estaba yo, parada frente al espejo del baño de la casa de la playa, ajustándome el bikini negro, el…
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Mirar y ser visto.
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Nunca pensé que iba a terminar follando con mi cuñado, pero ahí estaba yo, parada frente al espejo del baño de la casa de la playa, ajustándome el bikini negro, el…
Yo nunca creí que algo así me fuera a pasar, de verdad. Uno piensa que esas cosas solo pasan en las novelas o en las películas, donde todo es muy teatral, con música de…
El agua caía caliente sobre su cuerpo, deslizándose por la curva de sus hombros, bajando entre sus pechos, mojando cada centímetro de piel que el vapor del baño había…
Yo nunca creí que un día iba a coger entre cajas de cartón, con el polvo de los muebles viejos en la boca y las nalgas sudadas pegadas al piso de madera, pero aquí…
La primera vez que notó el olor fue un miércoles a las ocho y pico, cuando bajaba el basurero. Ella estaba en el rellano del quinto, frente a su puerta, con una bolsa de…
Yo nunca quise mudarme al edificio de la esquina, ese de ladrillo visto y ventanales oscuros que parece sacado de una novela barata de misterio. Pero la vida, chingada…
Nunca pensé que una simple reunión en la azotea terminaría así. Fue una de esas noches cálidas de mediados de año, cuando el aire en la ciudad se vuelve denso, como si…
Era jueves, y el calor pegaba como una manta húmeda. Valeria se despojó de la camiseta y se puso solo un short de algodón, sin bragas, como le gustaba cuando el sol se…
Nunca pensé que un simple descuido pudiera encender tanto fuego. Fue una tarde de esas calurosas de mayo, cuando el aire en la Ciudad de México se espesa como si el…
En el barrio El Poblado, donde las noches se tejen de brisa tibia y el rumor de los motoconchos que suben y bajan por las cuestas, hay un edificio de ladrillo visto que…
La fiesta en el ático de Palermo era de esas que se encienden sin aviso. Una terraza envuelta en luces tenues, música que bajaba el volumen solo para subir de nuevo, y…
La tarde caía lenta sobre el barrio residencial, ese tipo de atardeceres cálidos que pintan las casas de un naranja sucio y hacen brillar el polvo en el aire. En la…
Yo no buscaba nada aquella noche. Solo el silencio. El ruido de la ciudad me había agotado, como si cada bocina, cada risa en la calle, cada luz encendida en un balcón…
La cajuela del elevador rechinó al abrirse, como si llevara años sin moverse. Adentro, apenas cabían dos personas y media bolsa de cemento. Ella entró primero, con los…
Yo nunca pensé que una mudanza pudiera cambiar tanto mi vida. Pero allí estaba yo, jadeando en medio del pasillo de mi nuevo departamento, con una caja de libros en una…
El cuarto de lavandería del edificio estaba en el sótano, al final de un pasillo oscuro que olía a humedad y detergente barato. Las baldosas grises estaban desconchadas,…
En el barrio de La Ladera, donde el sol cae a plomo y el calor se pega al cuerpo como una segunda ropa, dos mujeres se miraron por encima de la cerca de guadua por…
La ciudad exhalaba calor. Era una de esas noches de julio en las que el aire no se mueve, se espesa, se pega a la piel como una segunda capa invisible. En el cuarto piso…
Desde mi sillón, con el cigarro entre los labios y el aire espeso de la madrugada colándose por el balcón entreabierto, la vi. Otra vez. Como todas las noches desde hace…
Desde su apartamento en el piso quince del edificio de lujo, Rodrigo tenía una vista privilegiada del atardecer sobre la ciudad. Pero no era el cielo teñido de rojo lo…
Yo nunca fui de andar buscando líos, menos con alguien que supiera tanto de mí. Pero cuando entré por primera vez al consultorio de Dana, algo en la forma en que me…
El tren 141 partía puntual a las 18:47 de la Estación Constitución, con esa humedad que aún colgaba del aire después del chaparrón de la tarde. En el vagón de primera…
La mañana siguiente me despertó el sol, pero no el de afuera. Fue el sol que traía dentro, ese calor que se me había quedado prendido en el vientre desde la noche…
El ascensor se detuvo entre el séptimo y el octavo piso. No fue un fallo, no fue un apagón. Fue una pausa breve, casi imperceptible, como si el edificio mismo hubiera…
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