El sabor del café y el fuego del ron
La primera vez que Mateo entró al café *La Esquina*, lucía como un cliente más: camisa blanca arrugada, pantalón oscuro y una sonrisa cansada tras el bigote de tres…
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Mirar y ser visto.
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La primera vez que Mateo entró al café *La Esquina*, lucía como un cliente más: camisa blanca arrugada, pantalón oscuro y una sonrisa cansada tras el bigote de tres…
La primera vez que lo vi, me estaba follando en el balcón con un tipo que conocí en el bar de la esquina. Estaba nublado, el viento levantaba mi falda corta contra el…
La ciudad respiraba a sus espaldas: luces de neón temblaban en el humo húmedo de la noche, los coches pasaban con un zumbido monótono, y el eco de una bocina lejana se…
Ella se sentó en el asiento de la ventanilla, la espalda recta, el bolso de cuero apoyado sobre las piernas, los ojos fijos en el horizonte que se deslizaba tras el…
Vos tenés que entender una cosa: no fue una casualidad. Fue una noche de lluvia fina, de esas que se meten por las rendijas de la ventana y te obligan a abrazarte a una…
La lluvia golpeaba con insistencia contra las ventanas del Café de la Esquina, ese lugar donde los domingos por la tarde se juntaban los que no tenían nada mejor que…
Llevaba tres horas sentada junto a la ventana, con las piernas cruzadas y la mochila en el suelo, los pies descalzos apoyados en el asiento de al lado. El tren avanzaba…
Sí, esa casa del otro lado del parque, la que parece salida de una telenovela de los años 90: fachada blanca con balcones de hierro forjado, cortinas de encaje que nunca…
Sí, la vecina del cuarto piso. La que siempre sale con ese short ceñido que le marca las nalgas como si fueran dos melones recién cortados, y esos topitos de encaje que…
Apenas crucé la puerta de madera oscura, el aire me golpeó como un abrazo húmedo. Olía a humus, a orquídeas marchitas y algo más: un calor animal, denso, que se pegaba a…
La música no se oía bien desde el ascensor, pero el calor sí, ese calor que se arrimaba por las rendijas de la puerta, como si el pasillo entero respirara con la piel…
Aquel viernes, las flores del jardín de la casa de Veracruz estaban más pálidas de lo usual, como si hubieran llorado en silencio durante la noche. Yo había ido a ayudar…
La ciudad de Medellín, esa noche de jueves de finales de mayo, tenía ese clima de verano que no da tregua: calorcito pegajoso, humedad en el aire como un abrazo…
La luz del barrio chino brillaba tenue entre las luces de neón y los reflejos mojados del pavimento por la lluvia reciente. Tomás entró con la camiseta empapada por la…
La luz del atardecer se colaba por las persianas entreabiertas del departamento en Coyoacán, teñía de miel las paredes blancas y el rostro de Valeria mientras ajustaba…
Vos sabés cómo es: a veces, el deseo no late en el cuerpo, sino en la mirada que se esquiva, en el gesto que se retrae, en el silencio que se alarga entre dos personas…
Me llamó por WhatsApp a las 3:17 a.m. —no de casualidad, claro—, con una foto de una mano enguantada de negro, los nudillos marcados como si acabaran de golpear una…
La lluvia golpeaba el techo de la casa de campo como si el cielo quisiera entrar por la fuerza. Yo estaba allí, sentado en el sofá de cuero, con las botas empapadas y el…
La habitación estaba bañada en el tono dorado del atardecer que se colaba por la persiana entreabierta, dibujando rayas suaves sobre el piso de madera. Lucía no era una…
La primera vez que la vio, Mariana estaba sentada frente al espejo del baño de su departamento nuevo, desabrochándose el brassier con los dedos lentos. Diego la…
La primera vez que te vi en la cámara —y me cago en Dios que aún me late la sangre en los cojones cuando lo recuerdo—, vos estabas sentada frente a una ventana abierta,…
Vivía con la culpa como un segundo latido. No era una culpa de esas que se sienten después de una traición descarada —no, la mía era más sutil, más sorda, más mía: la de…
La lluvia golpeaba con insistencia los cristales del edificio abandonado de la avenida Insurgentes. No era un lugar cualquiera: era el viejo almacén de muebles de la…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del piso alto, como un susurro insistente. En la sala, apenas iluminada por la tenue luz anaranjada de una lámpara de…
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