La primera vez que tocamos el silencio
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del bar cuando te vi por primera vez esa noche. No fue un destello, ni una chispa instantánea: fue algo más lento, más…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Relatos por entregas.
78 relatos · página 3 de 4
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del bar cuando te vi por primera vez esa noche. No fue un destello, ni una chispa instantánea: fue algo más lento, más…
El calor del trópico se pegaba al cristal del local como un beso sudoroso. En el rincón, bajo la sombra de un plátano que se balanceaba con la brisa del piso 14, sentada…
La primera vez que la vi en el ascensor, pensó que era una coincidencia. Pero después de tres semanas seguidas, en el mismo horario —las 18:45, justo cuando el sol se…
La lluvia golpeaba con ritmo tenso los cristales del balcón del Edificio Cóndor, en el corazón de Medellín. Valeria bajó la mirada al reloj: 19:47. Cinco minutos de…
Yo nunca creí que esto me pasaría a mí. Soy Valentina Ruiz, tengo cuarenta y dos años, viuda desde hace cinco, y desde entonces he vivido en esta casa de dos pisos en la…
Yo nunca quise mudarme al edificio de la esquina, ese de ladrillo visto y ventanales oscuros que parece sacado de una novela barata de misterio. Pero la vida, chingada…
La tarde caía sobre Medellín con ese tono dorado que solo el mes de marzo regala, cuando el sol se despide sin querer irse del todo, como si se detuviera a mirar por…
Sé que suena ridículo admitirlo ahora, incluso para mí, que lo viví: lo que empezó como una simple coincidencia se convirtió en algo que ya no puedo olvidar. Todo…
Valentina Ruiz llegaba al corregimiento de El Salado un martes de junio, cuando el sol ya prendía fuerte sobre las montañas del sur de Antioquia. Ella venía de Medellín,…
La madrugada se fue despintando con un cielo entre gris y azul, como si el alba no se atreviera a romper del todo el hechizo de la noche. El aire aún cargaba el olor a…
Subí al tren con el último respiro del andén, el corazón aún en el reloj de la estación, que marcaba siete minutos de retraso. El aire olía a hierro caliente y a café de…
La cabaña de madera, medio comida por el musgo y el tiempo, quedaba escondida tras el último recodo del río Piedras. Nadie subía hasta allá desde que el viejo Tula se…
La noche bajaba espesa sobre el valle de Tequila, envolviendo las colinas con un velo de humedad y perfume a tierra mojada. Las luces del rancho La Ceiba parpadeaban…
Al día siguiente, no bajé temprano. Bajé tarde. Muy tarde. Como si con eso pudiera borrar lo que pasó. Como si el sol quemara las huellas del deseo. Pero no. El…
La mañana siguiente me despertó el sol, pero no el de afuera. Fue el sol que traía dentro, ese calor que se me había quedado prendido en el vientre desde la noche…
La lengua de Sombra dibujaba círculos húmedos alrededor del clítoris de Alma, suave como el viento que acaricia el maizal al amanecer. Ella se arqueaba en la cama, los…
La casa de los padres de Diego estaba llena de luz de velas, ruidos de platos y risas forzadas. Era la cena de Navidad, pero algo en el aire olía distinto esta vez: humo…
El sol de la tarde caía a plomo sobre la sabana, pintando el cielo de un anaranjado encendido, como si el mismo firmamento se hubiera prendido en llamas por lo que había…
Hoy llovió menos. Solo una garúa fina que dejó el aire espeso, como si la ciudad misma estuviera sudando. Y yo, con el corazón en la garganta, salí a caminar. No tenía…
La noche cayó sobre El Poblado como una caricia tibia. Yo, desde mi cuarto, no encendí la luz. Solo dejé que la brisa de las siete de la noche me acariciara la espalda,…
Yo soy Noelia, pero todos me dicen Nocturna. No por cursi, ni por rara, sino porque nunca duermo. Desde que era chica, las noches me pertenecen. Mientras el mundo ronca,…
El tren se estremeció al salir de la estación de Madrid-Chamartín, sacudiendo suavemente los asientos de piel negra y el ambiente cargado de café recién hecho y perfume…
Yo nunca busqué que pasara. Pero cuando sucedió, supe que no podía detenerlo. Y tampoco quise. Fue en enero, hace ya unos meses. El calor en la ciudad era una losa que…
La semana siguiente pasó como un suspiro. Yo, entre clases, correcciones y noches insomnes en las que me masturbaba pensando en la forma en que Sebastián había dicho mi…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares