Lo que pasó cuando mi ex vino a cobrar el favor
Nunca pensé que abrir la puerta esa noche me cambiaría la vida. Llovía, como si el cielo supiera que algo iba a romperse. Eran las once, y el sonido del timbre me sacó…
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Engaños y aventuras.
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Nunca pensé que abrir la puerta esa noche me cambiaría la vida. Llovía, como si el cielo supiera que algo iba a romperse. Eran las once, y el sonido del timbre me sacó…
Esa tarde, el calor en Córdoba era una manta húmeda que no dejaba respirar. Yo estaba sentado en el sofá de la casa de mis padres, con la camiseta empapada y los pies…
Nunca pensé que algo así me pasaría a mí, a mis cuarenta y siete, con dos hijos grandes y una vida tan ordenada. Pero la verdad es que desde que vi a Diego, el novio de…
La casa de la tía Lucía quedó vacía una semana porque se fue a visitar a unos parientes en Pereira. Y como a Camilo le encantaba el olor a encierro, a ropa vieja y a…
La luz del atardecer se colaba por las cortinas de seda color vino, tiñendo de rojo la piel desnuda de Sofía mientras se ajustaba el cierre del vestido de noche. No lo…
La casa de los Echeverri era una quinta de estrato seis en El Poblado, con jardín inglés, piscina techada y una seguridad que más parecía fortaleza. Allí, los sábados…
Nunca imaginé que un silencio pudiera tener peso, pero aquel día, mientras el tren se detenía con un suspiro de hierro en la estación de Retiro, sentí cómo el aire entre…
Nunca imaginé que iba a terminar así, con las nalgas pegadas al cuero de su sillón y la boca seca de tanto deseo. Fue un viernes cualquiera, de esos en que todos se van…
La habitación no era grande, pero el aire olía distinto. No a perfume, ni a limpieza forzada, sino a cuerpo reciente, a sudor ligero que se mezcla con el calor del…
La casa de los padres de Diego estaba llena de luz de velas, ruidos de platos y risas forzadas. Era la cena de Navidad, pero algo en el aire olía distinto esta vez: humo…
El sol de la tarde caía a plomo sobre la sabana, pintando el cielo de un anaranjado encendido, como si el mismo firmamento se hubiera prendido en llamas por lo que había…
La noche cayó sobre El Poblado como una caricia tibia. Yo, desde mi cuarto, no encendí la luz. Solo dejé que la brisa de las siete de la noche me acariciara la espalda,…
Yo no sabía que iba a pasar. Solo tenía el celular en la mano, la camisa medio desabrochada por el calor de la oficina y el cansancio de un viernes que no terminaba.…
La casa en Valle Alto tenía el silencio de los domingos que no perdonan: pesado, caliente, con el zumbido de los moscos pegándose a los cristales y el aroma a comida…
La casa estaba en silencio, solo interrumpido por el crujido de los cubiertos sobre la porcelana y el murmullo de la lluvia tras los ventanales. El comedor iluminado por…
La noche caía lenta sobre la Ciudad de México, con ese aire tibio que se cuela por las ventanas abiertas y huele a asfalto mojado y deseo. En un departamento pequeño de…
La tarde se deslizaba entre los pinos como una lengua tibia, y el sol, ya cargado de melancolía, se colaba por las ventanas del gran salón de la casa del lago, pintando…
El aire de la ciudad entraba tibio por la ventana abierta, cargado de humedad y el zumbido lejano de motos que cortaban la noche. En el quinto piso de un edificio de…
La lluvia cayó como si el cielo se hubiera cansado de contenerse. Eran casi las once cuando Claudia llamó a la puerta, con el cabello pegado a la cara, los zapatos…
No me esperabas. Yo tampoco. Pero cuando te vi parada en la puerta del bar, con esa falda corta que nunca usás en público y los tacones que me matan, supe que no iba a…
Nunca pensé que un par de zapatos me llevaría a perder el control. Fue en casa de Érika, mi ex, esa que aún me mandaba mensajes a las dos de la mañana —no para reanudar…
Yo nunca quise meterme en líos, de verdad. Pero cuando doña Yenny del 304 me pidió que le ayudara a cambiar el bombillo del baño porque no alcanzaba con su altura, y yo…
La oficina estaba vacía, sumida en el silencio pesado de las nueve de la noche. Las luces fluorescentes del techo parpadeaban con un zumbido sordo, como si también…
En la esquina más tranquila de un barrio antiguo, donde las calles aún conservan el nombre de poetas olvidados y los árboles crecen torcidos por el viento costero, había…
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