La vecina que me pidió un favor
Era viernes a las nueve de la noche, y el calor de verano se metía por las rendijas del edificio como un perro callejero hambriento. Santiago, en su traje de mala pata y…
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Relatos heterosexuales en general.
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Era viernes a las nueve de la noche, y el calor de verano se metía por las rendijas del edificio como un perro callejero hambriento. Santiago, en su traje de mala pata y…
La brisa del sur traía el olor a hojas mojadas y tierra recién removida, mezclado con el perfume natural de su piel: sal, humedad y algo dulce que no lograba nombrar.…
Elena siempre había mantenido su coleccionismo en silencio. Treinta y ocho años, periodista de investigación, vida ordenada, trajes sobrios y mirada fría que ocultaba…
La puerta del apartamento 304 sonaba como un suspiro, apenas un roce de nudillos contra el metal pintado de verde oliva. Marco, medio desnudo con una toalla alrededor de…
La lluvia golpeaba las ventanas del taxi como puños desesperados. Mariana, de veinticuatro años, con el pelo oscuro pegado a las sienes por el agua y una falda ajustada…
Sí, lo confieso: fue en el ascensor. No en una habitación de hotel, ni en el carro, ni siquiera en la escalera de emergencia, como soñaba en esos primeros días de…
La casa de la abuela estaba en silencio, pero no era un silencio vacío. Era el tipo de silencio que huele a café recién hecho, a manteca de cerdo fría en el refrig, y a…
La casa de campo de los Abrego, en las afueras de Medellín, olía a tierra mojada, café recién hecho y madera vieja. Fernanda —32 años, morena, cadera ancha, piel suave…
La casa de Lili temblaba con la música, no de fuerte sino de intensa: cumbia villera, reggaetón bien bajo, y ese *bailongo* que se mete por los pies y sube hasta la…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del apartamento de Laura, como si el cielo se hubiera desbordado de golpe. Mateo, sentado en el sofá, observaba cómo el…
La librería cerraba a las siete, pero aquella tarde la hora no parecía importarle a nadie. La lluvia había comenzado poco después de las seis, una lluvia fina y…
La luz del sol se colaba por las rendijas de los postigos entreabiertos, dorando el polvo flotante y acariciando los hombros desnudos de Lalo, que aún dormía boca abajo,…
La lluvia golpeaba suave contra los vidrios del apartamento de la calle 13, en el barrio San José, mientras el cielo se ponía de un gris plomizo que recordaba al humo de…
Eran las once y pico de la noche del viernes, cuando el calor ya no daba tregua y el aire se pegaba al cuerpo como una segunda piel sudorosa. Daniel subió las cinco…
Nunca creí que un espejo pudiera cambiar mi vida. No uno de esos baratos, empañado en las orillas, sino ese que mi mamá colgó en el pasillo de la casa vieja, justo antes…
La habitación olía a tabaco viejo, a sudor ligero y a la piel húmeda del verano que se colaba por la ventana entreabierta. No había aire acondicionado, solo un…
La habitación olía a incienso de sándalo y a piel caliente, a sal y a algo más dulce, como miel derretida sobre hojas de té. Las luces eran tenues, apenas un resplandor…
El tren que conecta Guadalajara con Morelia se movía con la suavidad de quien conoce bien el camino: cada curva era un mecanismo interior, cada parada una pausa…
La mañana se levantó espesa, con ese calor pegajoso que en Medellín no perdona ni a las siete de la mañana. En el pasillo del edificio, el eco de pasos descalzos y cajas…
Yo nunca pensé que iba a terminar así. Me llamo Julián, tengo 34, vivo en el piso 7 del edificio de la calle 17 con 52, y mi vecina, Camila, es la que siempre me deja el…
La música sonaba fuerte, pero no molesta: un bombo que vibraba en el pecho y un bajo que hacía tambalear las botellas de aguardiente sobre la mesa de plástico. El cielo…
La llave giró en la cerradura con un chasquido suave, casi imperceptible, pero Elena sintió el estremecimiento en la nuca antes de abrir la puerta. No era la primera vez…
Nunca pensé que aquella casa de campo, esa vieja finca de madera oscura y techo de lámina oxidada en las afueras de Mérida, se convertiría en el escenario de mi mayor…
La primera vez que vi a Daniela y a su novio en el ascensor, pensé: “ahí tienen eso que se dice de ‘química’”. Ella, con su cabello rizado como espiral de caramelo duro…
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