La primera vez que cogí a mi profesor de historia
La primera vez que Valeria lo vio, en la primer clase de Historia Contemporánea de la facultad, pensó que era imposible que un hombre de esa edad aún diera clases —y…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Fetiches y fijaciones.
125 relatos · página 3 de 6
La primera vez que Valeria lo vio, en la primer clase de Historia Contemporánea de la facultad, pensó que era imposible que un hombre de esa edad aún diera clases —y…
El Gesto que Me Rendía Yo lo conocí en el barrio antiguo, en una tienda de discos de vinilo que olía a madera vieja y polvo dorado. Él estaba allí, entre los estantes…
Yo no soy de esos tipos que les encanta jugar con bebés. Pero mi novia, Lucía, sí. Y no me refiero a los niños reales, sino a los pañales. A los pañales grandes. A los…
La puerta del estudio se abrió con un suave chasquido de madera envejecida, y Lucía entró con los tacones altos que chirriaron apenas sobre el parqué. La habitación olía…
Adriana Vargas, más conocida como Adriana_v en las redes donde subía sus fotos de ropa interior ajustada y videos coquetos con filtro de gatito, tenía treinta y dos…
Elena siempre había mantenido su coleccionismo en silencio. Treinta y ocho años, periodista de investigación, vida ordenada, trajes sobrios y mirada fría que ocultaba…
Ella lo esperaba sentada en el borde de la cama, desnuda, con las piernas abiertas y las manos detrás de la cabeza. No se movía. No respiraba fuerte. Solo lo miraba, con…
Clara siempre había creído que los fetiches eran cosas que pasaban en películas, en libros de misterio o en las confesiones atrevidas de amigas de fiesta. Ella no tenía…
He descubierto que mi amor por los botones no nació de una obsesión infantil ni de una casualidad estética. Nació contigo. Recuerdo aquella tarde de octubre en que, por…
La primera vez que las vi, sentí un cosquilleo en la nuca como de advertencia. Eran botas de charol negro, de tacón grueso, con un borde de cuero desgastado por el uso,…
La llave giró en la cerradura con un chasquido suave, casi imperceptible, pero Elena sintió el estremecimiento en la nuca antes de abrir la puerta. No era la primera vez…
Vos sabés cómo es eso: estás en un hotel de Buenos Aires, después de un viaje de trabajo que se alargó por mierdas de logística, y te encontrás con que el aire…
La botella vacía de tequila reposaba boca abajo sobre la mesa de madera oscura, goteando el último trago residual en un charco ambarino que se extendía como una mancha…
Yo nunca supe por qué me encantaban los zapatos. No era la forma, ni la piel, ni siquiera el color —aunque admito que el cuero brillante, como el agua negra en el charco…
La casa de campo de los Lagos, a veinte kilómetros de la ciudad, huele a madera quemada, vino barato y sudor de hombre. En la cocina, con las luces bajas y el reloj de…
La soga no era nueva. Ya llevaba meses en el cajón del escritorio de Lucas, entre calcetines desgastados y un par de llaves oxidadas. Una cuerda de yute gruesa, nudos…
El aire del taller de cerámica olía a arcilla húmeda, resina quemada y sudor recién maduro. Luna encendía las luces del atardecer con un encendedor de plata, el destello…
La llave de plata, fría contra mi piel, descansaba sobre mi pecho mientras ella me miraba desde el borde de la cama. No era una llave cualquiera: tenía forma de círculo…
La luz del atardecer se derramaba por el salón como miel espesa, bañando los muebles de roble en tonos ámbar y dorado. En la pared del fondo, un espejo ovalado de marco…
La primera vez que vi sus manos no me di cuenta. Fue en el antro de la esquina de Insurgentes y Tamaulipas, ese lugar que huele a humo barato y café recién hecho, donde…
La luz del sol ya se había esfumado tras los cerros de Envigado, dejando un cielo teñido de púrpura y naranja, como una seda quemada por el fuego lento del atardecer. En…
La noche se arrastraba por las calles de Recoleta, húmeda y pesada, como un aliento contenido. En el sótano de un edificio antiguo del barrio de Palermo —sin ventanas,…
El taller de Carlos estaba lleno de olor a gasolina, aceite viejo y sudor. Las luces fluorescentes parpadeaban como si estuvieran cansadas de ver tanto trabajo y tanto…
El aire en la habitación olía a sudor, cuero quemado y un toque amargo de licor barato. Camila estaba de rodillas sobre la alfombra desgastada, las manos atadas con una…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares