La noche que le chupé los pies a mi jefa
Yo nunca imaginé que mis manos podrían sentir tanto como cuando se lo limpié con la lengua a la mujer que me pagaba el sueldo. Todo empezó una noche de viernes,…
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Fetiches y fijaciones.
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Yo nunca imaginé que mis manos podrían sentir tanto como cuando se lo limpié con la lengua a la mujer que me pagaba el sueldo. Todo empezó una noche de viernes,…
La primera vez que noté que a Elena le gustaban los calcetines no fue cuando los vi, ni cuando los olió disimuladamente tras salir del cuarto de lavar —fue cuando me…
El garaje de la oficina estaba vacío a esa hora: 20:17, viernes, con el sol ya cayendo en ángulo plano sobre el concreto gris y polvoriento. Los otros habían ido a la…
La primera vez que entré a su tienda, no fui por los cueros. Fui por el olor. Ese olor que te mete en la nariz y te deja con la verga dura sin que sepas por qué. No era…
Yo no sabía qué esperar cuando entré al estudio de fotos, esa mañana de julio calurosa y húmeda, con el olor a sudor pegado a la ropa y el latido acelerado de una…
En la esquina de la carrera 43 con la 72, donde el sol del mediodía de Bogotá se mete entre los edificios como un curioso que quiere saber lo que pasa adentro, estaba el…
La primera vez que la vi, estaba subiendo una lata de refresco vacía a la rueda gigante del feriado de San Juan, en Guadalajara. Ella —una mujer alta, morena, con el…
Nunca imaginé que un par de guantes de látex negros cambiarían mi vida. Los compré por accidente, en una tienda de curiosidades barata del centro, entre velas aromáticas…
Nunca pensé que un día me encontraría jadeando entre los estantes polvorientos de esa librería, con las manos temblorosas y el corazón a punto de saltarme del pecho,…
Eran casi las tres de la tarde cuando el sol le pegaba de lleno a la ventana del taller de costura del vecino, ese lugar donde todo el mundo pensaba que don Pedro —el…
Yo nunca pensé que un cinturón podría ser tan sensual —hasta que lo vi colgando del respaldo de la silla de cuero en su oficina, después de que cerrara la puerta tras de…
Nunca supe si el gusto por el cuero nació conmigo o si lo descubrí en la oscuridad de la librería vieja de la esquina, entre los estantes polvorientos donde los libros…
La lluvia golpeaba con fuerza las ventanas del loft de Valeria. No era una lluvia suave ni de verano: era una tormenta de junio, fría, persistente, con viento que…
La primera vez que la vi con ese vestido blanco, sin saber aún quién era de verdad, me dolió el pene. No por deseo —aún no— sino por la tensión de creer que estaba a…
Me llamaba Lucía, pero en la habitación de ese cuarto de hotel en la colonia Roma no era la misma que salía a la calle todos los días. Allí, con el pelo deshecho, las…
La primera vez que la vi, tenía los tacones de 15 centímetros, negros, de cuero brillante, y se apoyaba en la barra como si fuera una columna de mármol. No era la más…
Eran casi las ocho de la tarde, cuando el sol ya se había reído de tanto calentar el barrio y solo quedaba ese resplandor anaranjado pegado a las montañas del norte.…
La puerta del bar *La Sombra* se abrió con ese chasquido húmedo que solo tienen las persianas de madera viejas cuando alguien entra sin avisar. Yo, Emilio, entré como…
La luz del atardecer se colaba por las persianas de madera, estrechando en el suelo de encino las mismas bandas doradas de siempre: tres líneas paralelas, estables, casi…
Te lo juro, Marta: no fue el collar lo que me volvió loco. Fue el hilo. Un simple hilo negro, fino como una araña de medianoche, que cruzaba su cuello por debajo de la…
La lluvia golpeaba las ventanas del loft como si fuera un ritmo antiguo, un tambor que solo ella entendía. Lucía tenía los pies descalzos sobre el piso de madera oscura,…
Llovía desde las tres de la tarde, una lluvia suave y persistente que bañaba la ciudad con ese olor a tierra mojada y humo viejo que solo el verano mexicano sabe…
La habitación estaba envuelta en la luz dorada de la tarde, filtrada por las persianas de bambú que dejaban pasar rayos cálidos como cuchillas finas sobre el suelo de…
La habitación tenía el silencio de los objetos bien guardados: muebles de madera oscura, alfombra gruesa que absorbía cada paso, y una luz cálida que se colaba por las…
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