Lo que pasó en el cuarto de visitas
La llave giró con un clic suave, casi imperceptible, dentro de la cerradura. El cuarto de visitas estaba a oscuras, pero no por accidente: Lucía lo había apagado a…
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Ver las 29 categorías →Cuerdas, órdenes y la confianza de soltarse. Escribo dominación y sumisión consentidas, donde perder el control es ganarlo todo.
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La llave giró con un clic suave, casi imperceptible, dentro de la cerradura. El cuarto de visitas estaba a oscuras, pero no por accidente: Lucía lo había apagado a…
El Gesto que Me Rendía Yo lo conocí en el barrio antiguo, en una tienda de discos de vinilo que olía a madera vieja y polvo dorado. Él estaba allí, entre los estantes…
La noche del viernes se le puso tensa a Medellín. Llovía con esa intensidad propia de la estación, gotas grandes que golpeaban el techo de chapa del departamento de los…
Yo no soy de esos tipos que les encanta jugar con bebés. Pero mi novia, Lucía, sí. Y no me refiero a los niños reales, sino a los pañales. A los pañales grandes. A los…
Yo tenía veinticuatro años, y ella, cuarenta y nueve. Eso lo supe el día que me dio su contraseña del Wi-Fi —no porque yo la pidiera, sino porque ella me la ofreció con…
La casa de campo en Chapultepec tenía ese olor a madera vieja y polvo de sol que siempre recordaba Joaquín. No era una casa cualquiera: era el refugio donde su tío Raúl…
La casa del final de la calle, la de paredes de ladrillo visto y toldo roto, vibraba con el bajo del carnaval que no había ido a celebrar. Joaquín —el vecino— había…
Nunca pensé que la vida me reservaría algo así. Ella se mudó al departamento del fondo de la casa de mi tía hace dos semanas, y yo —que vivo aquí desde hace cinco años—…
La botella vacía de tequila reposaba boca abajo sobre la mesa de madera oscura, goteando el último trago residual en un charco ambarino que se extendía como una mancha…
La puerta del departamento 3B crujía como siempre, esa madera vieja quejándose cada vez que alguien la abría, y vos sentís el mismo escalofrío que cuando tenés trece…
La noche se arrastraba por las calles de Recoleta, húmeda y pesada, como un aliento contenido. En el sótano de un edificio antiguo del barrio de Palermo —sin ventanas,…
Vos me invitaste a quedarme después de la cena, como si fuera lo más natural del mundo. “No te vayas con este frío”, dijiste, y te miré con los ojos medio cerrados,…
La casa de la esquina, la que quedaba entre el mercado y el parquecito de los perros, siempre tenía luces tenues los viernes. No era por fiesta, ni por ruido: era por…
Vos tenés que saber que no arranqué esto como un acto de rebeldía, ni como un capricho de fin de semana. Empezó con una llave. Una llave vieja, de bronce oscuro, que…
La lluvia golpeaba suavemente contra los ventanales del *Club de la Lluvia*, un espacio oculto tras una puerta sin señalización en el corazón de la ciudad, accesible…
El aire en la habitación olía a sudor, cuero quemado y un toque amargo de licor barato. Camila estaba de rodillas sobre la alfombra desgastada, las manos atadas con una…
La puerta del taller se cerró con un clic seco, como una sentencia. A Luis le temblaban las manos cuando puso la llave en la cerradura del cuarto de atrás, ese espacio…
Sí, fue en la cocina. No en la cama. No en el sofá. En la cocina, con los olores de la cena aún colgando en el aire —ajo, tomate, ese toque picante de chile habanero que…
La lluvia golpeaba suave contra los ventanales del departamento de Palermo, como si el cielo también quisiera escuchar lo que no se decía en voz alta. En la cocina, bajo…
La primera vez que la vi, estaba arreglando un reloj de bolsillo. No uno cualquiera. Era un Longines de 1923, con esfera de porcelana y números en dorado desgastado por…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del sótano cuando Clara bajó las escaleras por primera vez desde que se mudó. Los zapatos de tacón bajo resonaron en el…
La luz del sótano parpadeaba como si le hubieran arrancado el aliento y aún no se decidiera a soltarlo. Joaquín la observaba desde la puerta entreabierta, con las manos…
Nunca supe si fue casualidad o si el destino me empujó con la mano fría de un capataz de mala suerte hasta ese rincón del bar El Balcón, donde el humo del tabaco y el…
La lluvia golpeaba con insistencia los vidrios del balcón mientras vos, sentada en el sofá, mantenías los pies descalzos apoyados sobre el cojín desgastado. Ella entró…
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