La huella del aire
En el pueblo de Tepozán, donde el calor cae espeso como miel y las tardes se alargan entre los muros de piedra de las casas antiguas, doña Elisa encendió el primer…
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Ver las 29 categorías →Llego, observo y me tomo mi tiempo. La seducción no tiene prisa; el buen relato tampoco. Ambientes, miradas, lo que se cocina lento.
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En el pueblo de Tepozán, donde el calor cae espeso como miel y las tardes se alargan entre los muros de piedra de las casas antiguas, doña Elisa encendió el primer…
La primera vez que la vi fue un jueves cualquiera, a eso de las siete de la tarde, cuando bajé a sacar la basura. Vivía sola, en el departamento de enfrente al mío, en…
El calor del mediodía caía espeso sobre el edificio de ladrillo visto en la avenida Almagro, un bloque de cinco pisos con rejas oxidadas y ascensor que crujía como si…
El calor de enero en el barrio era de los que se clava en la piel, espeso y lento, como una caricia pesada que no se puede sacudir. Las persianas de aluminio de la casa…
La habitación de la fonda olía a humedad antigua, a cigarro viejo y a perfume barato. El aire acondicionado zumbaba como un mosquito enojado, y la cama, con su colchón…
Era como las seis de la tarde cuando bajé el último cajón de la camioneta, con la espalda rajada y el polvo del camino pegado en la piel. Había vivido tres días mudando…
Yo no sé por qué, pero las cosas más intensas me pasan siempre en domingo. No es que los viernes o los sábados se queden cortos, no, pero hay algo en el domingo, en esa…
La casa de al lado había estado vacía más de un año. Desde que la vieja doña Lupe se fue al asilo, nadie se había animado a rentarla. Demasiado vieja, demasiado lejos de…
En un rincón olvidado de Oaxaca, donde el aire espeso de julio carga el aroma del tierra mojada y el maíz maduro, una casa de adobe se encorvaba entre los naranjos como…
Había llovido todo el día, una lluvia fina y persistente que no limpia, sino que empapa los techos de lámina y deja el aire espeso, como si la ciudad respirara con…
Yo no creía en los milagros, pero aquella tarde, mientras la lluvia azotaba el cerro como si el cielo se hubiera puesto a llorar de rabia, empecé a pensar que tal vez…
Vos no sabés lo que es vivir con alguien que te mira como si te conociera el alma, pero al mismo tiempo te trata como si fueras un mueble más del departamento. Lucía se…
Yo no buscaba esto. Al menos, no de la manera en que sucedió. Vine a esta casa por accidente, o eso quise creer al principio. Un error en el GPS, una tormenta inminente,…
La música bajaba por las escaleras de caracol del penthouse como un ronroneo de jaguar, grave y seductor. Afuera, la ciudad brillaba bajo un cielo sin estrellas, con sus…
La casa en Valle Alto tenía el silencio de los domingos que no perdonan: pesado, caliente, con el zumbido de los moscos pegándose a los cristales y el aroma a comida…
La capilla de Santa Cruz quedaba en lo alto del cerro, rodeada de jacarandas que en mayo soltaban sus flores moradas como si el cielo se hubiera hecho pedazos. Era un…
Yo soy Noelia, pero todos me dicen Nocturna. No por cursi, ni por rara, sino porque nunca duermo. Desde que era chica, las noches me pertenecen. Mientras el mundo ronca,…
Yo nunca quise meterme en problemas. Vivía solo, tranquilo, en una casa de madera al fondo del pasillo de un pequeño conjunto cerrado en las afueras de la ciudad.…
Había llovido toda la noche. No una tormenta violenta, sino una llovizna tenaz que empapó los adoquines del pueblo y dejó el aire espeso, perfumado con tierra mojada y…
Yo soy de esos hombres que nacieron con el barro del río entre las uñas, con el olor del monte mojado en la piel y el silbido del guacharaco en los oídos. Crecí en las…
El aire del estudio olía a eucalipto y sudor suave, ese aroma denso de cuerpos maduros en movimiento, piel que ya no es tersa pero que aún arde. Raúl, de cincuenta y…
Yo nunca quise meterme en líos, de verdad. Pero cuando doña Yenny del 304 me pidió que le ayudara a cambiar el bombillo del baño porque no alcanzaba con su altura, y yo…
El aire del edificio olía a cera vieja y humedad contenida, ese tufo discreto de los edificios antiguos donde las paredes guardan susurros y los ascensores chirrían como…
En la esquina más tranquila de un barrio antiguo, donde las calles aún conservan el nombre de poetas olvidados y los árboles crecen torcidos por el viento costero, había…
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