La Cena del Viernes
El sol ya se había hundido detrás de los edificios de Palermo Hollywood, dejando una luz anaranjada que se colaba por las persianas entrecerradas de la cocina de Ana.…
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Ver las 29 categorías →Llego, observo y me tomo mi tiempo. La seducción no tiene prisa; el buen relato tampoco. Ambientes, miradas, lo que se cocina lento.
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El sol ya se había hundido detrás de los edificios de Palermo Hollywood, dejando una luz anaranjada que se colaba por las persianas entrecerradas de la cocina de Ana.…
La ciudad respiraba a sus espaldas: luces de neón temblaban en el humo húmedo de la noche, los coches pasaban con un zumbido monótono, y el eco de una bocina lejana se…
La primera vez que te vi, estabas sentado en el borde del muelle viejo, con las piernas colgando y los ojos perdidos en el río. El sol del atardecer te bañaba la…
La luz del sol ya no entraba por las ventanas del departamento del quinto piso, pero las cortinas semiabiertas dejaban pasar un rastro dorado que se arrastraba por el…
La tarde de verano se derramaba sobre la terraza como miel espesa, dorada y pegajosa. El sol ya se deslizaba por el horizonte, pero el calor de la piedra y el sol aún…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas cerradas, dibujando rayas doradas sobre el suelo de madera pulida. En el centro de la habitación, una…
La casa de madera en la ladera del cerro parecía haberse olvidado del tiempo. Sus ventanas grandes, enmarcadas en madera oscura, miraban hacia el valle donde el sol se…
Me llamé Lucas cuando nací, pero en casa de Jimena siempre fui “el forastero”, porque llegué como quien llega a un lugar que no sabés si va a quedarse o se va a ir en…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas altas de la Biblioteca Municipal de San Jerónimo, un edificio de principios del siglo XX con paredes de yeso agrietado,…
Me acordé de ella la semana pasada, mientras lavaba los vasos y el agua se me enfría en los dedos. No fue un recuerdo cualquiera: fue un estremecimiento que subió desde…
La lluvia comenzó a las cinco y veinte de la tarde, justo cuando Elena cerraba la puerta del taller de costura. No era una tormenta repentina, sino una lluvia tibia,…
La música seguía sonando suave, esa mezcla de boleros antiguos y beats latinos que Ana había preparado para su cumpleaños. Las luces tenues, los farolitos de papel…
La luz del atardecer se deslizaba por los edificios como una lengua tibia, dorada y lenta, acariciando los cristales polvorientos del departamento 504 del edificio…
El sol de la tarde se colaba entre las cortinas blancas del estudio, dibujando rayas de luz dorada sobre el suelo de madera. El aire olía a eucalipto y a piel caliente.…
En la casa al final del camino, donde el viento se enreda entre los árboles y el sol cae en franjas doradas sobre el suelo de madera, vivía Clara. No era una casa…
La lluvia golpeaba suave contra los cristales del comedor, un repiqueteo tenue que acompañaba el tintineo de los cubiertos sobre la porcelana. En el pequeño departamento…
Yo nunca fui de los que se fijan mucho en las mujeres. O al menos eso creía, hasta que ella se mudó al edificio. Yo vivo en un apartamento modesto del barrio El Poblado,…
La neblina bajaba espesa desde la sierra, envolviendo el río Frío como si fuera un manto de algodón mojado. Allá, en lo más hondo del valle, donde los caminos se perdían…
Nunca imaginé que perdería la virginidad en un faro. Mucho menos con un hombre. Pero ahí estaba yo, desnudo sobre una cama de hierro forjado, con las piernas abiertas y…
En el pueblo de San Cristóbal, donde el calor bajaba como una capa húmeda sobre los techos de teja y el aire olía a tierra mojada y eucalipto, una mujer llegó sin aviso…
En la estación de Cuautitlán, cuando el sol ya se escondía tras los cerros y el aire espeso del poniente cargaba olor a tierra mojada y hierbabuena, llegó él. Trajeado,…
La noche caía espesa sobre el valle de Río Frio, el aire cargado de humedad y el perfume de las buganvilias que trepaban por los muros de piedra del antiguo caserón.…
La noche caía espesa sobre el cerro, y el aire del bosque traía olor a tierra mojada y romero. En la cabaña de madera, con el ventanal empañado y las velas parpadeando…
La tarde caía lenta sobre el barrio residencial, ese tipo de atardeceres cálidos que pintan las casas de un naranja sucio y hacen brillar el polvo en el aire. En la…
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