La hora del té
Me llamó a las 5:17 de la tarde, cuando el sol se deslizaba por el vidrio de la ventana como una lengua tibia. No era hora de llamadas, ni de visitas. Eran las horas en…
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Erotismo con carga emocional.
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Me llamó a las 5:17 de la tarde, cuando el sol se deslizaba por el vidrio de la ventana como una lengua tibia. No era hora de llamadas, ni de visitas. Eran las horas en…
La primera vez que sentí su olor en la cocina fue un miércoles de julio, cuando el calor no daba respiro y el aire se volvía espeso como miel hervida. Adriana —mi…
La lluvia golpeaba con fuerza contra los vidrios del departamento de Lucía, ese edificio viejo de Once que olía a humedad y café recién hecho. Era viernes, casi…
Recuerdo el olor a papel viejo, a polvo dorado de sol filtrado por las vitreras altas, y el silencio denso de las pilas de libros en los estantes. Era jueves, a las…
Yo soy Renata, tengo 49 años, y hoy voy a contárselo tal cual, sin vergüenza ni disimulos. No es que me arrepienta, ni que haya hecho algo malo. Es solo que, a veces, la…
La lluvia golpeaba suavemente contra los ventanales del viejo auditorio, un edificio decrépito convertido en sala de ensayos por un grupo de artistas independientes.…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del departamento del tercer piso, y Valeria, con el pelo aún húmedo de la ducha, se wrappeó en una toalla y se acercó a…
La lluvia fina y persistente rozaba las ventanas del *La Esquina*, ese bar de barrio donde el humo del tabaco y el olor a cerveza fría se mezclaban con el murmullo bajo…
A veces, la tentación no llega con estruendo, sino con un susurro entre hojas de plátano movidas por el viento del atardecer. Esa noche, en la terraza de la casa de…
Yo nunca pensé que llegaría a eso. Sentada en la silla de cuero negro, con las piernas ligeramente separadas, vi cómo se inclinaba sobre mí, con la corbata ya aflojada y…
Yo soy Clara, tengo veintitrés años, y hasta hace poco creí que ya había visto todo lo que el deseo podía ofrecerme. Hasta que conocí a Luis. Él tiene cincuenta y dos, y…
La primera vez que la vi en el lobby del hotel Alvear, con ese traje de viaje gris oscuro y los tacones altos que le marcaban la cadera como una promesa, pensó que era…
La primera vez que el culo me habló en voz alta, estaba sentada en el sofá de Mateo, con una cerveza medio vacía en la mano y el pantalón ya desabrochado. Él me miraba…
La primera vez que me hizo kneel frente a mi jefe fue un viernes a las 18:47, justo cuando el ascensor de la torre financiera dejó de temblar entre los pisos 22 y 23, y…
Aún recuerdo el olor a café recién hecho cuando abrió la puerta esa tarde. No era la primera vez que la veía en el vestíbulo, ni siquiera la primera vez que…
Yo tenía veintitrés años, y él, cincuenta y uno. Sí, lo sé: treinta años de diferencia. Pero no fue un crimen, ni una aberración. Fue un desliz, un lapsus de calor y…
La primera vez que Daniel me propuso el intercambio, estaba sentado en el sofá de mi casa, con una cerveza fría en la mano y la luz del atardecer entrando por la ventana…
Yo no buscaba esto. Me llamó por la puerta de aluminio que da al balcón de su apartamento, ese que tiene las macetas de albahaca y el toldo medio desclavado. Se llamaba…
Todo comenzó con una mirada. No fue amor a primera vista, ni siquiera atracción intensa —fue una pausa, un instante en que el tiempo se compactó como miel espesa y me…
La pantalla del móvil tembló suavemente sobre la mesa de mármol, como si el propio dispositivo sintiera la urgencia del mensaje. Mariana lo miró sin apuro, con los codos…
La primera vez que vi a Alejandro con el látigo en la mano, no temblé. Me pareció una herramienta más, como un cepillo de cerdas suaves o una caja de clavos bien…
Yo ya la había visto antes, claro que sí. Cada tarde, a las seis en punto, salía del edificio de oficinas con su blazer gris bien planchado, el cabello recogido en un…
La lluvia comenzó a las cinco y veinte de la tarde, justo cuando Clara cerraba la última copia de *El amor en los tiempos del cólera* en la mesa de prestamos. Fuera, el…
La primera vez que lo vi en persona —no por pantalla— fue en la escalera del edificio, con una linterna en una mano y una llave inglesa colgando del cuello como un…
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