El ritmo del pito
Carlos se dejó caer en la banca de madera del balcón, con el sol de la tarde poniéndole los hombros al frente como si le estuviera marcando el paso. El aire huele a cal…
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Erotismo con carga emocional.
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Carlos se dejó caer en la banca de madera del balcón, con el sol de la tarde poniéndole los hombros al frente como si le estuviera marcando el paso. El aire huele a cal…
Nunca pensé que una fuga en el baño de mi vecino me cambiaría la vida. Me llamó por la puerta, esa mañana de julio en que el sol ya pegaba fuerte desde las nueve. Yo…
La primera vez que vi a Clara, pensé que era una estudiante de literatura que había perdido la rumbo. Tenía veintitrés años, puros ojos verdes y una manera de morderse…
Yo, Fernanda, siempre he sido de las que creen que el amor no tiene género, pero sí tiene cuerpo —y ese cuerpo, a veces, es más complicado de descifrar de lo que uno…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del departamento, ese sonido tan mexicano de junio: aguacero intenso pero breve, con truenos lejanos que retumbaban…
La luz del atardecer mexicano se colaba por la ventana del pasillo del departamento 3A del edificio “Las Acacias”, tibia y amarillenta, como miel derramada sobre madera…
La primera vez que la vi con ese vestido blanco, sin saber aún quién era de verdad, me dolió el pene. No por deseo —aún no— sino por la tensión de creer que estaba a…
Nunca pensé que el silencio de mi vecina fuera tan cargado de promesas. Elena vivía en el departamento del fondo, el que tiene la ventana con persianas de madera que…
La primera vez que la vi en persona —no en el perfil de LinkedIn, sino allí, de pie junto a la cafetera del décimo piso, con esa taza blanca que le decía “soy nueva y no…
Carlos era hombre de hábitos. Cada mañana a las 7:45, salía de su apartamento en el piso 12 del edificio Las Azaleas, con saco gris, corbata oscura y una taza de café…
Vos sabés cómo es cuando vivís tanto tiempo con alguien que hasta el silencio se vuelve familiar, casi cómoda la rutina, pero también insostenible en sus puntos más…
La lluvia golpeaba suave sobre el techo de zinc cuando Clara se sentó en el sofá, justo frente a Juan, con las piernas juntas y las manos entrelazadas sobre el muslo. Él…
La lluvia golpeaba suave contra las ventanas del apartamento en la colonia Roma Norte, como si el cielo también estuviera conteniendo la respiración. Dentro, el aire…
La lluvia golpeaba suave contra las ventanas del departamento alto, como si el cielo se negara a romerse del todo. En la cocina, con las luces apagadas salvo la tenue…
La cámara web del laptop parpadeó como un parpadeo nervioso: verde cuando lo encendía, rojo cuando lo apagaba, y por fin, amarillo —la señal de que estaba lista, que la…
La lluvia golpeaba suavemente contra los cristales del apartamento del décimo piso, un murmullo constante que parecía envolver la habitación en una cáscara de silencio…
Yo siempre había creído que el deseo se instalaba de golpe: un mirada cruzada, un roce accidental, algo que te paralizaba y te hacía sentir que el aire se volvía espeso.…
Ella tenía veintitrés años, piel cálida como el cafécito recién pasado, ojos oscuros que parecían guardar secretos que aún no sabía que tenía, y una curva en la cintura…
Yo lo vi por primera vez en la cafetería del edificio, donde trabajaba medio tiempo mientras terminaba la maestría. Llamaba la atención no por volumen, sino por…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del viejo hotel colonial de San José, donde las gotas se deslizaban como dedos curiosos sobre el cristal empañado.…
La lluvia fina de mediodía le humedecía los hombros a Mateo mientras caminaba bajo el toldo de lona del Café de las Ocho. Tenía veinticuatro años, piel morena clara,…
Eran las once y pico de la noche, y la cocina de Marco se iluminaba con la luz fría del celular apoyado sobre la encimera, junto a una taza de café ya fría. En la…
Yo no soy de those who act on impulse —nunca lo fui—, pero esa tarde, mientras hojeaba *El amor en los tiempos del cólera* en la mesa de madera de la biblioteca del…
La primera vez que la vi en la oficina, pensó que era solo otra joven atractiva que entraba al departamento de diseño. Yo, Manuel 24 años, con la espalda recta, los ojos…
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