La vez que doña Gloria me enseñó lo que era un hombre de verdad
El calor en Medellín caía espeso, como manta húmeda sobre el cuerpo, y a las ocho de la noche, el ventilador apenas movía el aire caliente que se pegaba a la piel. En el…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Primeras experiencias.
720 relatos · página 29 de 30
El calor en Medellín caía espeso, como manta húmeda sobre el cuerpo, y a las ocho de la noche, el ventilador apenas movía el aire caliente que se pegaba a la piel. En el…
Nunca imaginé que volver a verla me haría temblar tanto. No era miedo, no era inseguridad. Era algo más profundo, como si el tiempo hubiera estado conteniendo el aliento…
Yo nunca pensé que algo tan ridículo como un barbijo pudiera convertirse en el preámbulo de una de las tardes más intensas de mi vida. Pero ahí está, la vida, siempre…
La primera vez que la vi, pensé que era un ángel disfrazado de profesional. Llevaba un suéter negro de cuello alto, ajustado, que no ocultaba el leve relieve de sus…
El aire del mediodía pesaba espeso sobre el edificio de ladrillo visto, con sus balcones estrechos y las rejas oxidadas que sostenían macetas medio muertas. El sol…
El sol de la tarde aún caía oblicuo sobre las calles de la ciudad, tiñendo los muros de un tono cobrizo, como si la piedra misma respirara calor. En el segundo piso de…
No fue plan, ni siquiera lo pensé dos veces. Solo pasó. Y cuando digo que pasó, no me refiero a un beso robado entre estiramientos ni a una caricia disimulada bajo la…
El tren se estremeció al salir de la estación de Madrid-Chamartín, sacudiendo suavemente los asientos de piel negra y el ambiente cargado de café recién hecho y perfume…
Yo nunca pensé que terminaría follando con mi prima, pero ahí estaba yo, de rodillas en la cama de su cuarto, con el corazón a punto de reventarme el pecho, viendo cómo…
El jardín de la casa antigua, en las afueras de Cuernavaca, respiraba con la lentitud propia de las tardes de junio. Las guayaberas, cargadas de frutos tempranos, se…
Yo nunca busqué que pasara. Pero cuando sucedió, supe que no podía detenerlo. Y tampoco quise. Fue en enero, hace ya unos meses. El calor en la ciudad era una losa que…
La lluvia golpeaba el techo de lámina como si alguien le estuviera dando golpes de palo a una tinaja vacía. Era una noche de esas que el aire se pone pesado, que huele a…
La oficina estaba vacía, sumida en el silencio pesado de las nueve de la noche. Las luces fluorescentes del techo parpadeaban con un zumbido sordo, como si también…
La habitación olía a madera vieja y a gardenias recién cortadas. El aire, espeso por la humedad de la tarde, se colaba por la ventana entreabierta, cargado de aromas de…
La luz del sol ya se había escurrido por las ventanas del edificio El Roble cuando Marco, sentado en su apartamento del cuarto piso, notó el movimiento en el quinto.…
Ella lo vio por primera vez en la librería de la esquina, entre los volúmenes de poesía francesa y los cuadernos de cuero. No lo miró por su rostro —no al principio—,…
Yo nunca imaginé que una simple visita al taller de doña Lety fuera a encenderme así. Ella era viuda desde hacía dos años, delgada, de busto generoso y cintura fina que…
La ciudad se extendía más allá del balcón, un mosaico de luces amarillas y azules que palidecían con la llegada del amanecer. En el cuarto piso de un edificio antiguo,…
La noche había caído sobre la ciudad como un velo de terciopelo húmedo, cargado de ese aire tibio que precede al verano. En lo alto de una colina, una casa antigua se…
En Medellín, cuando el invierno se le pone al cuello a la ciudad y las nubes bajan como si quisieran espiar desde las azoteas, la gente se encierra en cafés con olor a…
Habían pasado siete años desde la última vez que vi a Carla. Siete años en los que construí mi vida, mi matrimonio, mi rutina. Y en los que, a veces, cuando el silencio…
La casa de la esquina, con rejas bajas y un jardín descuidado, siempre le había llamado la atención. Desde que se mudó al barrio, a Paula le intrigaba esa mujer de…
La casa de al lado llevaba dos semanas vacía hasta que llegó ella con sus cajas, sudada y con el pelo pegado a la frente por el calor de la capital. Marco, de treinta y…
La primera vez que la vi fue un martes de lluvia, cuando bajé al basurero con una bolsa de plástico negra y los hombros mojados. Subía por el pasillo con una playera…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares