Lo que pasó en la casa de campo
La lluvia golpeaba suavemente las tejas del rancho mientras Clara bajaba del coche, el aire húmedo envolviéndole el cuerpo como una promesa silenciosa. Había dejado…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Escribo lo que pasa cuando se apaga la luz y quedan solo la piel y las palabras. Me obsesionan los detalles: un roce, un suspiro, lo que nadie dice en voz alta.
105 relatos publicados · página 3 de 5
La lluvia golpeaba suavemente las tejas del rancho mientras Clara bajaba del coche, el aire húmedo envolviéndole el cuerpo como una promesa silenciosa. Había dejado…
Yo soy la que siempre lleva la cuenta —de lo que se dice, de lo que se calla, de cuánto tiempo aguanto antes de pedir más. Pero esa noche, con él, aprendí que el…
Vos tenés que saber que no fue por casualidad. No fue ese tipo de cosas que pasan cuando estás medio borracho y sin rumbo, buscando un alivio rápido en el primer cuerpo…
La lluvia golpeaba suavemente las ventanas del apartamento de Valeria como un susurro insistente, un ritmo constante que marcaba el paso del tiempo mientras el cielo se…
El taller de Carlos estaba lleno de olor a gasolina, aceite viejo y sudor. Las luces fluorescentes parpadeaban como si estuvieran cansadas de ver tanto trabajo y tanto…
La casa de campo, escondida entre olivos y cipreses en los cerros de Jalisco, parecía haber sido construida para un solo propósito: albergar el silencio cómplice de los…
La primera vez que Mateo entró al café *La Esquina*, lucía como un cliente más: camisa blanca arrugada, pantalón oscuro y una sonrisa cansada tras el bigote de tres…
Sí, esa casa del otro lado del parque, la que parece salida de una telenovela de los años 90: fachada blanca con balcones de hierro forjado, cortinas de encaje que nunca…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del departamento de Sofía, un ritmo lento y constante que parecía emparejarse con el latido pausado de la habitación.…
La lluvia golpeaba suavemente las ventanas del café *El Rincón Secreto*, un lugar pequeño y acogedor en el corazón de Medellín, donde el aroma del café recién molido se…
La luz del atardecer se deslizaba por las rendijas de las persianas entreabiertas, cortando el aire denso de la pieza en tiras doradas y calientes, como cuchillas de…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del café mientras el cielo se cubría de grises oscuros. Era viernes, y el local estaba casi vacío: solo una pareja en…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de los postigos entreabiertos, pintando rayas doradas sobre el piso de madera del apartamento 3B. Lucía, con el pelo…
La lluvia comenzó a las seis y veinte de la tarde, justo cuando el sol aún se aferraba al cielo de Guadalajara con el empeño de un novio celoso. Gotas gruesas, cálidas,…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas de la casa de Barrio Norte, un estruendo seco que ahogaba el silencio de las nueve de la noche. Lucía ya no esperaba…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las cortinas de lino en el estudio de Sofía, pintando cintas doradas sobre el suelo de madera. Afuera, el viento movía…
La primera vez que Samuel se le metió por el culo a Daniela fue un viernes de lluvia torrencial en Medellín, allá por Envigado, en el apartamento de ella que daba a un…
Nunca pensé que iba a terminar follando con mi cuñado, pero ahí estaba yo, parada frente al espejo del baño de la casa de la playa, ajustándome el bikini negro, el…
La noche caía sobre el valle como un manto de terciopelo húmedo, con ese aire tibio que solo se encuentra en las laderas de Antioquia, donde el calor del día se queda…
Yo nunca creí que algo así me pasaría, la verdad. Si me hubieras dicho hace un mes que iba a terminar desnuda entre los brazos de Valeria, riéndome entre lágrimas y…
La casa estaba en silencio, como si el aire mismo se hubiera puesto de acuerdo en no moverse. Solo el leve zumbido del ventilador de techo rompía la quietud, girando…
En el pueblo de Tepatitlán, donde el aire huele a tierra mojada y a naranjas maduras que estallan bajo el sol, doña Remedios aún encendía el fogón al amanecer. Pero esa…
Nunca imaginé que una simple fiesta en casa de Raúl iba a cambiarlo todo. Yo solo fui porque insistió tanto, y la verdad, no quería quedarme solo en mi departamento…
Esa tarde, el calor en Córdoba era una manta húmeda que no dejaba respirar. Yo estaba sentado en el sofá de la casa de mis padres, con la camiseta empapada y los pies…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares