Una noche en el sofá después del cumpleaños de mi esposa
Apenas cerré la puerta del cuarto, sentí el peso del silencio pesándome en los hombros. Elena estaba sentada en el sofá, envuelta en una bata de seda color vino que…
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Ver las 29 categorías →Escribo lo que pasa cuando se apaga la luz y quedan solo la piel y las palabras. Me obsesionan los detalles: un roce, un suspiro, lo que nadie dice en voz alta.
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Apenas cerré la puerta del cuarto, sentí el peso del silencio pesándome en los hombros. Elena estaba sentada en el sofá, envuelta en una bata de seda color vino que…
La noche de La Candelaria se ponía pesada, cargada de humo de cigarros, cerveza barata y ganas de olvidar. El aire olía a humedad, a empanadas fritas que aún colgaban en…
La lluvia golpeaba el cristal de la ventana como si tuviera prisa por entrar. Lucía, sentada en el sofá con una taza de té humeante y los pies descalzos sobre la…
La lluvia golpeaba suave contra las ventanas del Café La Esquina, en Roma Norte, como si el cielo también tuviera algo que contarse en voz baja. A las 6:47 de la tarde,…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del café *El Rincón*, un pequeño local acogedor en el barrio de Condesa, donde el aroma del café recién molido se…
Tenía veintitrés años y él, cincuenta y uno. Eso era lo único que sabía con certeza cuando lo vi entrar al café ese viernes por la tarde, con esa camisa blanca abierta…
La habitación estaba sumida en la penumbra, con solo una lámpara de pie en la esquina izquierda arrojando un círculo cálido de luz sobre la cama, donde se sentaba Elena.…
Yo siempre había sido de los que miran desde lejos, sin atreverse. Pero esa noche, algo cambió. El calor de junio se metía por las rendijas del viejo edificio, y el aire…
La tarde en Medellín se derretía como caramelo en la piel: calurosa, pegajosa, dulce. En el rincón de *La Esquina del Viento*, un café de barrio con paredes de ladrillo…
La puerta de madera rara vez chirriaba en verano. El calor lo aplastaba todo: las hojas de los árboles, el asfalto, incluso el tiempo. Pero esa tarde, mientras la brisa…
Yo tenía veintitrés, y él cincuenta y dos. La diferencia no era solo numérica: era el peso de los años vividos, la sombra de experiencias que yo aún no había vivido, y…
La puerta del apartamento 3B se abrió con un suave crujido de bisagras envejecidas, y el aire cargado de incienso y humo de vela envolvió a Mateo en cuanto cruzó el…
Yo tenía veintitrés y él, cincuenta y uno. Sí, lo sé: supe la edad de don Rafael el mismo día que me llamó “niña” con esa voz ronca, como si le hubiera costado sacar las…
La primera vez que lo vi, era un jueves cualquiera, y yo tenía veintitrés años: pelvis estrecha, piel suave, y un par de tetas que me dolían si me ponía algo ajustado.…
Vos tenés que entender una cosa: yo no andaba buscando nada. Veintitrés años, una carrera a medio caminar, un piso alquilado en Belgrano R, y la costumbre de ir a ese…
La casa de los padres, en el barrio de Belgrano, olía a limón, cera de piso y café recién hecho. Lucía lo notó nada más cruzar la puerta: el aire cargado, denso, como si…
La librería cerraba a las siete, pero aquella tarde la hora no parecía importarle a nadie. La lluvia había comenzado poco después de las seis, una lluvia fina y…
La casa de al lado, esa que desde el balcón de su apartamento en el barrio El Poblado le había parecido siempre muda y silenciosa como un mausoleo, esa que durante más…
La habitación olía a tabaco viejo, a sudor ligero y a la piel húmeda del verano que se colaba por la ventana entreabierta. No había aire acondicionado, solo un…
A las 2:17 a.m., con el recuerdo del café amargo aún en la lengua y el silencio del apartamento envolviéndome como una manta húmeda, decido que hoy no esperaré más. No a…
La luz de las velas temblaba sobre la mesa de madera rústica, dibujando sombras danzantes en las paredes de piedra vista del patio trasero. El aire olía a jazmín, a humo…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del quinto piso, un ritmo lento y constante que parecía sincronizarse con la respiración de Clara. Se sentó en el borde…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas entreabiertas, dibujando listas doradas sobre el suelo de madera pulida del estudio. Afuera, el viento…
La ciudad de Medellín, ese día, respiraba con calma bajo una brisa tibia que arrastraba el aroma del suelo mojado. La lluvia había cesado hacía poco, y las calles…
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Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
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