La línea del horizonte
El sol se deshacía en el Pacífico como si se derritiera a propósito, pintando el cielo de un naranja espeso, casi licuado. En la terraza de madera podrida por la sal,…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Cuento desde adentro, en voz baja. Lo que una piensa, lo que una calla, lo que una termina haciendo cuando nadie mira.
109 relatos publicados · página 4 de 5
El sol se deshacía en el Pacífico como si se derritiera a propósito, pintando el cielo de un naranja espeso, casi licuado. En la terraza de madera podrida por la sal,…
Nunca pensé que algo así me pasaría a mí, a mis cuarenta y siete, con dos hijos grandes y una vida tan ordenada. Pero la verdad es que desde que vi a Diego, el novio de…
La madrugada se fue despintando con un cielo entre gris y azul, como si el alba no se atreviera a romper del todo el hechizo de la noche. El aire aún cargaba el olor a…
Salí del spinning con el cuerpo empapado, no solo por el ejercicio. Había sentido su mirada desde el primer minuto. No me sorprendió. Él estaba allí, al fondo, en la…
Nunca había notado cómo la luz del amanecer dibuja líneas sobre la piel hasta ese día. Yo estaba sentada en el borde de la cama, con las piernas separadas y los dedos…
Nunca pensé que algo así me pasaría a mí, pero allá fue. Yo, que siempre me he considerado una mujer fiel, tradicional, de esas que cree que el amor es para uno solo……
Nunca imaginé que iba a terminar así, con las nalgas pegadas al cuero de su sillón y la boca seca de tanto deseo. Fue un viernes cualquiera, de esos en que todos se van…
La luz del amanecer aún no había tomado posesión completa del cielo, pero ya se colaba tibia entre las cortinas de lino, dibujando líneas tenues sobre el suelo de…
La habitación no era grande, pero el aire olía distinto. No a perfume, ni a limpieza forzada, sino a cuerpo reciente, a sudor ligero que se mezcla con el calor del…
Yo nunca creí que algo tan sencillo como una respiración pudiera cambiarlo todo. Pero allí estaba yo, a los diecinueve, sentada en el sillón de cuero agrietado de la…
Nunca imaginé que el primer hombre que me vería desnuda fuera también el primero que me pondría los ojos en otro cuerpo. Y menos que sería el mío. Pero ahí estaba yo,…
El sol de media tarde entraba sesgado por las ventanas altas del estudio, dibujando rectángulos de luz sobre el piso de madera. El aire olía a eucalipto y a piel limpia.…
La noche cayó sobre El Poblado como una caricia tibia. Yo, desde mi cuarto, no encendí la luz. Solo dejé que la brisa de las siete de la noche me acariciara la espalda,…
Yo nunca pensé que algo así me iba a encender tanto. No es que nunca lo hubiera imaginado, pero siempre fue un fondo oscuro, algo que uno se calla hasta que alguien más…
La casa estaba en silencio, solo roto por el leve tintineo de los cubiertos sobre los platos y el murmullo de sus voces, que ya no buscaban decir mucho, sino solo…
La tarde se deslizaba entre los pinos como una lengua tibia, y el sol, ya cargado de melancolía, se colaba por las ventanas del gran salón de la casa del lago, pintando…
La lluvia golpeaba suave contra el vidrio del balcón del apartamento de Valentina, como un susurro persistente que insistía en entrar. Ella estaba en ropa interior, una…
La casa en el sur de Medellín era de esas de dos pisos, con rejas forjadas y un jardín al frente donde el musgo se colaba entre las baldosas. Camilo llegó el viernes en…
La casa de al lado había estado vacía casi dos años. Desde que murió el marido de Graciela, nadie entró ni salió. Las persianas cerradas, el jardín creciendo salvaje,…
El calor del verano se pegaba a la piel como una segunda ropa. En la casa vieja de la abuela, donde las ventanas crujían al abrirse y las paredes guardaban el eco de…
La ciudad se extendía más allá del balcón, un mosaico de luces amarillas y azules que palidecían con la llegada del amanecer. En el cuarto piso de un edificio antiguo,…
La casa de la esquina, con rejas bajas y un jardín descuidado, siempre le había llamado la atención. Desde que se mudó al barrio, a Paula le intrigaba esa mujer de…
Yo nunca creí que algo tan simple como un par de zapatos pudiera desatar todo esto. No hablo de cualquier zapato. Hablo de *aquel* par: negros, de tacón medio, de…
La habitación olía a sudor ligero, a piel caliente y a ese perfume barato que Leo siempre usaba, el que ella conocía tan bien desde que empezaron a verse en secreto.…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares