Una noche en la terraza del cuarto piso
La luz del sol ya se había desvanecido entre los edificios de Polanco, dejando una penumbra cálida que se colaba por las rendijas de las persianas entreabiertas del…
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Erotismo con carga emocional.
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La luz del sol ya se había desvanecido entre los edificios de Polanco, dejando una penumbra cálida que se colaba por las rendijas de las persianas entreabiertas del…
La lluvia golpeaba suavemente contra los cristales del loft, como un ritmo lento que precedía a algo más profundo. En el centro de la habitación, bajo la luz tenue de…
La primera vez que la vi, estaba sentada en la baranda del muelle viejo, con los pies descalzos colgando al vacío, mirando cómo el sol se le caía encima como miel…
La tarde se derramaba por las ventanas del apartamento de Valeria, tibio y lento como miel. Ella estaba sentada en el borde de la cama, los pies descalzos apoyados en el…
La lluvia golpeaba suave contra los vidrios del departamento de Mariana, en Belgrano R., mientras ella se recostaba sobre el colchón, el celular apoyado en el pecho, la…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas entreabiertas, dibujando listas doradas sobre el suelo de madera pulida del estudio. Afuera, el viento…
Eran las once y pico de la noche cuando Lucía subió las escaleras del edificio antiguo, con el pantalón vaquero ajustado en las nalgas y una bolsa de papel que olía a…
A los cincuenta y dos, aprendí que el cuerpo no se deshace, solo se reescribe. Las líneas se suavizan, los contornos se vuelven más generosos, pero hay algo que no se…
La puerta del cuarto de invitados estaba entreabierta, pero nadie la había abierto. El viento, o el descuido, o algo más sutil —como el impulso de un gesto que aún no se…
La lluvia golpeaba suavemente las ventanas de la casa pequeña en el barrio La Floresta, esa clase de lluvia tibia de junio que no molesta, sino que invita a encerrarse…
La puerta del apartamento 3B se abrió con un crujido suave, y ahí estaba ella, de pie en el umbral, con una botella de vino en una mano y una sonrisa tímida que le…
Sí, yo sé que suena raro, como algo que uno diría después de un par de copas en una fiesta barata, pero la verdad es que todo empezó con un grito. Un grito de esos que…
La luz se fue como a las once y pico de la noche, sin previo aviso, sin ni siquiera un parpadeo de advertencia. Un apagón total. En ese edificio de apartamentos moderno…
La lluvia起yó sin anuncio, un chaparrón repentino que golpeó con fuerza las ventanas de la biblioteca del vecindario, ese pequeño local de madera envejecida y estantes de…
La primera vez que lo vi en la terraza del edificio, estaba pintando algo en su cuaderno. Yo estaba en la mía, tomando café frío y sintiendo el sol quemarme los hombros.…
La primera vez que lo noté fue a las 10:47 a.m., cuando ella se inclinó sobre la mesa de reuniones para ajustar el micro y su blusa se abrió un botón de más de lo…
La primera vez que sentí su lengua en mi cuerpo fue bajo una tormenta que sacudía la ciudad como si le doliera el alma. Yo estaba sentada en el borde de la cama, con el…
El portón de hierro forjado crujió suave, como si hubiera estado esperando ese momento, y Lucía subió las escaleras con el paso ligero de quien sabe que algo bueno se…
Te lo digo sin rodeos, porque vos lo merecés: la primera vez que me puse esa correa de cuero negro —la del collar con la hebilla plateada en forma de O— me dijiste: «Si…
Vení sentada al lado mío, sin querer, porque el coche estaba repleto y el último asiento libre era justamente el que quedaba al lado de la ventanilla, junto a mí. Tenía…
Me llamó una tarde de viernes, cuando el sol ya se arrastraba por los tejados de Belgrano y el aire olía a polvo calentado y jazmines agostados. «¿Te acordás de mí?» —y…
La primera vez que la vi, me estaba arreglando el nudo de la manga de la camisa mientras el sol del atardecer se derramaba sobre el muelle de Salina Cruz, pintándolo…
La lluvia golpeaba suave contra los cristales del balcón, como si el cielo hubiera decidido encerrar en gotas el silencio que se había instalado entre ellos. Ella estaba…
El ascensor se detuvo con un suave *ping* en el piso 12. Clara ajustó la correa de su maletín de cuero, sintiendo el peso del vuelo transpacífico aún en los hombros.…
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