La primera vez que me vio con verga
La primera vez que me vio con verga fue en el espejo del baño, bajo la luz amarilla del foco quemado. Yo aún no la conocía, pero ya me miraba como si me reconociera. Me…
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Erotismo con carga emocional.
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La primera vez que me vio con verga fue en el espejo del baño, bajo la luz amarilla del foco quemado. Yo aún no la conocía, pero ya me miraba como si me reconociera. Me…
La fiesta vibraba con el bajo de *La Bomba* que salía del living, mezclándose con las risas y el olor a cerveza y humo de tabaco. Lucía, pelirroja, ojos verdes y caderas…
Yo nunca creí que me pasaría algo así. Ni siquiera sabía que existía ese tipo de cosas hasta que Laura me arrastró, medio a fuerzas, a ese encuentro de swingers que se…
Yo nunca busqué el dolor. Lo evitaba como quien evita un trueno en pleno verano. Pero ella, esa mujer que apareció como una brisa entre los muelles de Cartagena, me lo…
La primera vez que la vio, ella estaba de pie junto a la barra del *Lumière*, un club de jazz en el barrio de Polanco, con la espalda erguida, los hombros relajados y…
En el corazón del Montenegro, donde la bruma se enreda entre las copas de los pinos y el café late como un corazón antiguo, la finca *El Águila* se alzaba como un rey…
Yo ya tenía el traje puesto: camisa abierta hasta el ombligo, pantalón corto de lino, sandalias de cuero. El sol de Cartagena me golpeaba en la nuca mientras caminaba…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del apartamento del quinto piso, un ritmo constante que hacía parecer que el mundo se detenía. Elena, de pie frente al…
Yo tenía cuarenta y nueve, y él, apenas veinticuatro. Eso no lo decía yo; lo dijo él mismo, cuando me miró a los ojos después de que le serví un tequila doble en la…
El sol ya se había hundido tras los pinos, dejando una penumbra dorada que se deslizaba por las paredes de madera de la casa de verano. Lucía apoyaba la espalda contra…
No sabía que el cuerpo de alguien más podía ser un país entero que descubrir. Lo vi entrar al cuarto con la camisa aún mojada del baño, el agua goteando por su pecho,…
La lluvia fina de junio pegaba al vidrio del living como un suspiro constante. Federico, con la camiseta de algodón desabotonada hasta el ombligo y las piernas cruzadas…
Yo, Lucía, a mis 23 años, ya creí que el deseo me había dejado en paz. Pero entonces llegó él: Tomas León, 51, hombre de mirada profunda y manos que parecían hechas para…
Vení, sentí que me callaba un poco cuando abrí la cámara. No era la primera vez, pero igual me puso nervioso ese destello del micrófono que encendió. La pantalla se…
El ascensor del edificio Residencial Las Acacias era viejo, chirriante y, desde hace meses, con olor a sudor y perfume barato. A las 6:47 p.m. del jueves, cuando Valeria…
Yo no estaba buscando nada cuando la vi entrar. Solo iba a tomar un café antes de que empezara la clase —la de Filosofía del amor, ironía de la vida—, con ese aire de…
La luz del atardecer se deslizaba por las rendijas de las persianas entreabiertas, pintando rayas doradas sobre el piso de madera del departamento pequeño pero acogedor.…
Fue un jueves lluvioso de mayo, el cielo parecía derramar todo lo que guardaba en la ciudad, y yo estaba atrapado en mi apartamento, con el aire acondicionado haciendo…
La noche caía sobre Villa del Mar como un velo húmedo, pegajoso de sal y calor de verano. Las calles de tierra batida retenían el calor del día, y el aire olía a mar, a…
El Gesto que Me Rendía Yo lo conocí en el barrio antiguo, en una tienda de discos de vinilo que olía a madera vieja y polvo dorado. Él estaba allí, entre los estantes…
La ventana del quinto piso siempre estaba entreabierta. No por descuido, sino por elección: Lucía sabía que el vidrio empañado dejaba ver sombras danzantes, pero nunca…
La lluvia fina de Medellín se pegaba como lágrimas de cristal al cristal del tren que subía por la ladera, entre jardines colgantes y flores de colibrí que brillaban…
Yo tenía cuarenta y siete cuando ella se mudó al número 42, la casa de al lado. Ella, Lucía, veintitrés, con esa mezcla de inocencia y seguridad que solo tienen las…
Yo tenía veintitrés, y él, cincuenta y uno. La diferencia no se notaba solo en el número: se sentía en la forma en que él se movía, en la seguridad de sus manos, en la…
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