El café de las seis
La luz del atardecer entraba por las ventanas anchas del café *El Rincón del Olivo*, bañando en dorado suave las mesas de madera oscura y los libros abandonados en los…
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Erotismo con carga emocional.
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La luz del atardecer entraba por las ventanas anchas del café *El Rincón del Olivo*, bañando en dorado suave las mesas de madera oscura y los libros abandonados en los…
La luz del bar La Sombra —un nombre irónico, porque nada tenía de oscuro— se filtraba por las rendijas de las persianas bajadas a media altura, como si el lugar quisiera…
El tren 72 hacia el norte del país partió con quince minutos de retraso, y el aire acondicionado zumbaba como un colibrí cansado. Clara se acomodó en el último asiento…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del Café Lírico, un lugar oculto entre edificios antiguos del centro histórico, donde el tiempo parecía haberse…
La lluvia suave de la madrugada golpeaba las ventanas del *Café de los Árboles*, un rincón oculto en el centro histórico donde el tiempo parecía haberse olvidado de…
Sospecho que la primera vez que me fijé en Valeria no fue por su cara —aunque después, claro, me di cuenta de que tenía una cara que hacía doler los ojos de tanto querer…
La luz del atardecer entraba tibia por la ventana del pequeño local de la esquina de la Calle 116 y Broadway. No era un sitio de paso, sino uno de esos rincones que los…
La lluvia de junio en Guadalajara no era fuerte, pero sí persistente, como un suspiro que no se acaba. El café *La Esquina*, un local cálido y oscuro con paredes de…
Yo tenía veinticuatro, con la piel aún tersa de sol y sudor, pero ya con esa ansiedad de hombre que cree que lo sabe todo y que no le teme a nada —hasta que la vida le…
A los cuarenta y nueve años, aprendí que el silencio puede ser más caliente que una mirada. Que el tiempo no quita el hambre, solo la cambia de paladar. Yo lo sabía,…
La luz del atardecer se deslizaba por las rendijas de las persianas de la biblioteca municipal, pintando rayas doradas sobre los estantes de madera envejecida. Clara…
Vos sabés cómo es la vida en un edificio viejo de Recoleta: las paredes delgadas, los vecinos que se conocen de oídas pero nunca de verdad, los pasos que se escuchan en…
Yo tengo 51, y ella, 23. Sí, ya sé lo que vas a pensar. Pero no fue nada planeado, ni sospechoso, ni siquiera intencional al principio. Solo fue un viernes normal, el…
Yo tenía veintitrés, y él cincuenta y dos. La diferencia no era solo numérica: era el peso de los años vividos, la sombra de experiencias que yo aún no había vivido, y…
La primera vez que lo vi, pensó que era un error de distribution: un joven de veinticuatro años, con los hombros estrechos pero ya marcados por el esfuerzo diario de…
En el barrio de La Candelaria, donde los muros de piedra antigua guardan los ecos de siglos y los balcones colgantes se inclinan como si compartieran secretos, el sol de…
El tren que parte a las once de la noche de Córdoba hacia Buenos Aires llevaba poco más de media hora cuando él, Agustín —veinticuatro años, pellejo de estudiante de…
La primera vez que la vi, me di cuenta de que estaba perdido. No en el sentido de no saber a dónde ir —aunque sí, también—, sino de que el aire alrededor de ella…
Yo, Marco —veinticuatro, musculatura recién forjada por años de gimnasio y la costumbre de caminar descalzo en verano, con el pelo negro y desordenado que a ella le…
Yo, Daniel, 24 años, con la verga aún fresca de aprender a coger bien y con el cuerpo que pide más de lo que el cerebro admite, nunca imaginé que una noche de fiesta en…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del café *El Rincón del Olvido*, un lugar diminuto en el corazón de Medellín, con mesas de madera oscura, olores a…
Yo tenía veinticuatro años y ella, cincuenta y dos. Sí, ella me enseñaba piano desde hacía tres años, y nunca imaginé que aquellas clases —siempre en su casa, con el…
Yo tenía veinticuatro años y ella, cuarenta y nueve. La primera vez que la vi en persona —no en fotos que había visto por error en su computadora abierta en la sala…
La música latía como un pulso profundo desde el jardín de la casa blanca, entre palmeras y luces de neón que se colaban por las ventanas de cristal empañado. A las 11:47…
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