El Café de las Medias Desatadas
La lluvia golpeaba suave contra las ventanas del Café La Esquina, ese pequeño rincón de Bogotá donde los grados celsius se confundían con los grados de confianza.…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Erotismo con carga emocional.
1091 relatos · página 12 de 46
La lluvia golpeaba suave contra las ventanas del Café La Esquina, ese pequeño rincón de Bogotá donde los grados celsius se confundían con los grados de confianza.…
La noche de la feria del libro en la Plaza San Ángel tenía ese aire caliente y cargado de antes de tormenta, con el cielo oscurecido por nubes grises que no caían, y el…
El tren de las 18:47 no debió detenerse en San Mateo. Lo sabía el maquinista con la certeza de quien ha visto demasiadas tormentas en el golfo, y lo sabía ella con la…
Llegué a la fiesta a las once y pocos minutos, cuando aún el aire no se había calentado del todo por la multitud. Era un espacio pequeño, en el sótano de un antiguo cine…
La luz de la tarde se colaba por las rendijas del estore, pálida y tibia, como un beso lento. En la terraza del departamento de La Condesa, Mariana movía la cuchara en…
Yo, Renata, cuarenta y nueve, con veinte años más que él, no creí que aquella tarde de viernes en el café de la esquina de la 7ª con la 32 cambiaría mi ritmo cardíaco…
Yo tenía cuarenta y nueve años cuando lo vi por primera vez en la esquina de la calle 70 con Carrera 15, sentado en la mesa de atrás del café, con esos ojos que no…
La luz del atardecer se derramaba por el balcón del departamento de Sofía como miel tibia, bañando sus muebles de madera clara y el pequeño jardín vertical que ella…
La casa de la tía Lina olía a arepa recién hecha, a canela y a sudor de verano. Esa tarde, el calor en Medellín pegaba como pegajoso. Camilo, de 28, se había quedado a…
La luz de la luna se colaba por las rendijas de las persianas de madera, cortando el cuarto en rayas doradas y azules, como si el cielo mismo estuviera jugando con su…
El calor de junio se arrastraba por las paredes de vidrio del estudio de baile, húmedo y denso, como un aliento que no se atreve a exhalar. En el centro del salón, entre…
A él lo conocí en la biblioteca municipal, un viernes a las siete y media de la tarde, cuando ya el sol se había deslizado por el techo de vidrio y dejaba en el suelo…
La plaza estaba vacía, salvo por los faroles titilantes y el calor que aún se pegaba a los adoquines como una segunda piel. Renata, con el pelo recogido en un moño…
Me llamo Lucía, y aunque ya son veinte años viviendo en Medellín, ese calor de la mañana que entra por la terraza de mi apartamento en El Peñón me sigue sacando los…
La lluvia golpeaba suave contra las ventanas del Café La Esquina, en Roma Norte, como si el cielo también tuviera algo que contarse en voz baja. A las 6:47 de la tarde,…
Era una tarde de junio en Coyoacán, donde el sol se colaba entre los álamos como si tuviera prisa por besar el suelo antes de que la sombra lo devorara. La calle estaba…
La luz del atardecer se deslizaba por las rendijas de las persianas, pintando rayas doradas sobre la piel de Lucía. Estaba de espaldas, recostada sobre el lecho, los…
La lluvia golpeaba el techo del edificio como si alguien estuviera tirando piedras pequeñas contra el vidrio. Elena se quedó quieta en la cama, con la almohada apretada…
La lluvia golpeaba el techo de la vieja casa como si tuviera prisa por apagar el mundo. En el cuarto de atrás, donde el calor de la estufa de leña se mezclaba con el…
La lluvia golpeaba suave pero persistente contra las ventanas de la biblioteca municipal, un ritmo lento que parecía sincronizarse con el respiro de la noche. Era casi…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del café *El Rincón*, un pequeño local acogedor en el barrio de Condesa, donde el aroma del café recién molido se…
La primera vez que Elena abrió la puerta con esa sonrisa que no era del todo inocente, Diego tenía veinticuatro años y ella, cuarenta y nueve. Él acababa de mudarse al…
La lluvia golpeaba las ventanas como si quisiera entrar, y yo no tenía ganas de que se fuera. Ella estaba en mi sofá, con las piernas dobladas bajo el sweater que le…
No sabía cómo empezar. No había carta, ni mensaje, ni foto que bastara. Solo el sonido de su respiración, ligera como el viento entre los árboles del jardín de mi…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares