La hermana que volvió
Había pasado cinco años desde la última vez que vi a Valeria. Se fue a estudiar a España apenas cumplió dieciocho, y yo me quedé aquí, entre los recuerdos de una…
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Engaños y aventuras.
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Había pasado cinco años desde la última vez que vi a Valeria. Se fue a estudiar a España apenas cumplió dieciocho, y yo me quedé aquí, entre los recuerdos de una…
Eran las once y pico de la noche, y el aire en el barrio La Candelaria olía a jazmín y lluvia cerca de venir. Fernanda, sentada en el banco del parquecito de su…
Nunca pensé que aquella casa de campo, esa vieja finca de madera oscura y techo de lámina oxidada en las afueras de Mérida, se convertiría en el escenario de mi mayor…
La lluvia del Caribe no caía, se arrojaba. Un aguacero blanco y caliente golpeaba el muelle de Cartagena como si quisiera lavar la sal y el olor a pescado podrido de la…
La música latía como un corazón acelerado tras la pared del patio trasero. Las luces de neón del vecino, los Ríos, parpadeaban sobre las copas de los árboles,…
La primera vez que Clara lo vio con claridad fue bajo una lluvia fina que humedecía las hojas de los geranios en el balcón del edificio tres. Llevaba una camisa blanca…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del edificio abandonado de la avenida Insurgentes, ese lugar que nadie recordaba haber visto funcionar, pero que ahora,…
Yo soy el tipo que siempre se acuesta temprano, el que se duerme con su mujer abrazado, respirando su pelo de lavanda y el calor de su piel. Mi esposa, Lorena, es…
La lluvia empezó a las seis y veinte de la tarde, justo cuando Elena bajaba las dos cajas pesadas que decían “ROPA DE CAMA – FRÁGIL” con una cinta adhesiva amarilla ya…
La luz del sol ya se había desvanecido entre los edificios de Polanco, dejando una penumbra cálida que se colaba por las rendijas de las persianas entreabiertas del…
La primera vez que lo noté fue a las 10:47 a.m., cuando ella se inclinó sobre la mesa de reuniones para ajustar el micro y su blusa se abrió un botón de más de lo…
La primera vez que sentí su verga挺挺 against my nalgas fue cuando mi esposo aún no había salido de la casa. Nos fuimos a cenar con los vecinos —ellos y su amiga que se…
La lluvia golpeaba contra las ventanas del departamento con ese ritmo tenue y insistente que anuncia la soledad. Natalia —traje gris oscuro, medias de seda y los pies…
Ayer, a las tres y pico de la madrugada, cuando el calor ya no era solo del verano sino de la propia piel sudada y agotada, te escuché llegar. No por el sonido de la…
Sí, esa que uso para salir a comprar pan a las siete y media de la mañana, con su bata de algodón y el cabello suelto, medio dormida. La que siempre me saluda con una…
La primera vez que sentí ese calor en la nuca fue hace tres meses, cuando lavaba los platos y ella se acercó con una botella de tequila y dos vasos. Me llamó la atención…
Vos sabés lo que es tener un marido que te ama con la cabeza, pero te ignora con las manos. Yo, sí. Matías, mi viejo, es un santo: me lleva a comer, me abraza al dormir,…
Sí, lo voy a contar. No por gloria, ni por vanidad, sino porque si no lo suelto en palabras, me asfixio. Porque esa noche, cuando me metió la lengua hasta la base de la…
La lluvia golpeaba las ventanas como un pedazo de mundo que no quería entrar, y yo, con el pelo medio suelto y la camiseta humedecida en los hombros por el vapor del…
La lluvia golpeaba suavemente las tejas del rancho mientras Clara bajaba del coche, el aire húmedo envolviéndole el cuerpo como una promesa silenciosa. Había dejado…
La lluvia no caía, se deslizaba. Una lluvia tibia, espesa, que se pegaba al cristal del barrio de Palermo Hollywood como una promesa mal guardada. Martín bajó del coche…
Apenas crucé el umbral, el aire se volvió espeso, como si hubiera estado esperándome todo el día. Ella estaba de pie junto a la ventana, con la luz del atardecer…
Sí, capaz suena raro escrito así, pero fue exactamente eso lo que pasó. Me comí a mi jefe. Y no en sentido figurado, carajo. Lo cogí con los dientes, con las uñas, con…
La lluvia golpeaba con furia contra los ventanales del edificio de Belgrano, ese tipo de tormenta de junio que no avisaba, que te atrapaba en mitad del atardecer y te…
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