Lo que pasó en la fiesta de Navidad
La casa de los abuelos olía a piña asada, canela y humo de leña. Luces parpadeaban en el pino del comedor y la música navideña sonaba suave en segundo plano, como una…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Temática tabú entre familiares.
114 relatos · página 2 de 5
La casa de los abuelos olía a piña asada, canela y humo de leña. Luces parpadeaban en el pino del comedor y la música navideña sonaba suave en segundo plano, como una…
La primera vez que vi a Valentina, ella me estaba mordiendo el labio con los dientes pequeños y dulces, mientras su hermana Camila, más rubia, más alta y con las caderas…
La primera vez que sentí el calor de su piel contra el mío fue un jueves cualquiera de mayo, cuando la lluvia golpeaba con fuerza los vidrios de la casa de mi cuñada, en…
La primera vez que acosté con mi hermanastra fue un miércoles de lluvia, cuando el calor no daba respiro y el aire del cuarto de baño huele a humedad y jabón de lavanda.…
La primera vez que se quedaron solos en la casa de los padres, ella estaba lavando los vasos de la cena. Él, sentado en el sofá, con los calcetines desiguales y el…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas de madera, dibujando rayas doradas sobre el suelo de madera del porche trasero. El olor a pinos y tierra…
No supe cuándo dejó de ser mi hermana para convertirse en la mujer que me desarmaba. Tal vez fue el día en que, al llegar a casa después de tres años en el extranjero,…
La casa olía a naranjas asadas y vela de vainilla. Luís había insistido: “Hacé algo fácil, Valeria, que no quiero liarme con la cocina”. Pero ella sabía que no se…
La casa de la abuela seguía oliendo a canela y tierra mojada, pero eso era lo único familiar. Lalo se secó el sudor de la frente con la manga de la camiseta y miró por…
La casa de la tía Lina olía a arepa recién hecha, a canela y a sudor de verano. Esa tarde, el calor en Medellín pegaba como pegajoso. Camilo, de 28, se había quedado a…
La lluvia golpeaba el techo como si el cielo quisiera romperlo. Mariana se recostó en el sofá, con los pies descalzos sobre el cojín, el vestido corto subido hasta la…
Recuerdo el olor del café humeante, el crujido de la madera del piso bajo mis pies descalzos, y el silencio de la casa cuando todos los demás ya dormían. Esa noche, la…
Yo nunca pensé que un abrazo pudiera convertirse en una traición. Ni siquiera cuando lo sentí —cuando sus brazos me rodearon después de la lluvia, cuando su pecho se…
La casa de campo de los Ríos se alzaba entre árboles frondosos y el perfume agrio del jardín después de la lluvia. Lucía, de 34 años, con el cabello negro recogido en un…
Yo lo vi antes de que él me viera: una silueta alta, hombros anchos bajo una camisa blanca abierta hasta el tercer botón, y una mano que se paseaba con naturalidad por…
La casa de los abuelos seguía siendo la misma desde que Elena tenía uso de razón: paredes de color crema con grietas sutiles cerca del techo, los suelos de madera que…
La casa de madera y vidrio, al borde del lago, tenía olor a pinos recién cortados, humo de leña y una leve brisa salobre que entraba por las ventanas abiertas. Renata la…
María estaba sentada en el sofá, con los pies descalzos sobre el cojín de terciopelo rojo, la falda subida hasta la mitad de los muslos mientras hojeaba una revista de…
La casa de madera y vidrio se alzaba en lo alto de la colina, rodeada de pinos que susurraban con el viento del lago. Era junio, y el calor ya apretaba con fuerza, pero…
La primera vez que la vi, estaba sentada frente al espejo de cuerpo entero de su habitación, desabotonándose la blusa con una lentitud que parecía una oración. Yo estaba…
La casa de la abuela seguía oliendo a clavel seco y café recién hecho, aunque ya no era la abuela quien lo preparaba. Era su nuera, Maribel, la que movía su cadera con…
El pene de Mateo pulsaba dentro de mí, lento al principio, como si quisiera memorizar cada pliegue, cada curva, cada latido de mi interior. Pero yo no quería memoria:…
La luz del atardecer se derramaba por las ventanas grandes de la casa de campo de los abuelos, pintando de oro pálido las paredes de madera envejecida. Yo, Sofía, de…
La puerta se abrió como un suspiro roto, y Mateo nos miró con esos ojos oscuros que siempre me habían asustado… y deseado. Lucía, aún jadeante, se apoyó en su hombro,…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares