Lo que le hice a mi novia mientras le cambiaba el pañal
Yo no soy de esos tipos que les encanta jugar con bebés. Pero mi novia, Lucía, sí. Y no me refiero a los niños reales, sino a los pañales. A los pañales grandes. A los…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Dominación y sumisión consentidas.
141 relatos · página 3 de 6
Yo no soy de esos tipos que les encanta jugar con bebés. Pero mi novia, Lucía, sí. Y no me refiero a los niños reales, sino a los pañales. A los pañales grandes. A los…
La puerta del baño se abrió con un chirrido suave, y Emiliano salió desnudo, con el cuerpo aún brillando por el agua con la que se había limpiado. Una toalla colgaba de…
La lluvia golpeaba con fuerza las ventanas del club subterráneo *La Hora del Lobo*, un espacio íntimo y oscuro en el centro de la ciudad donde la luz se filtraba apenas…
Ella lo esperaba sentada en el borde de la cama, desnuda, con las piernas abiertas y las manos detrás de la cabeza. No se movía. No respiraba fuerte. Solo lo miraba, con…
La puerta de madera maciza se cerró con un clic suave tras ella, y el aire del estudio de yoga se volvió más denso, cargado de incienso y de promesa. Camille, de…
Claudia entró al sótano con los ojos vendados y las muñecas atadas con una cinta de satén negro. No temblaba. Sabía a quién enfrentaba. Sabía lo que esperaba. Y, sobre…
La luz del atardecer se deslizaba por las persianas de mimbre del salón de la casa de Barrio Norte, estampando rayas doradas sobre el piso de taracea. El aire olía a…
La primera vez que la vi con ese chaleco de cuero negro, me quedé clavado en el umbral del bar como si el aire se hubiera vuelto espeso. No era por el corte, ni siquiera…
La primera vez que vio a Valeria, estaba parada junto al bar del *Clavo y Hueso*, un local de la Loma de la Virgen que nadie encontraba si no lo buscaba con intención.…
Ayer fue el primer viernes que no cerré la puerta con doble giro. No porque me olvidara, sino porque la llave de plata ya no estaba en mi mano derecha, sino en la de…
La casa de Xochimilco estaba silenciosa, salvo por el murmullo del agua en el canal y el crujido de las maderas viejas bajo el peso de los pasos. El aire olía a humo de…
La lluvia golpeaba suavemente contra los cristales del ático de Condesa, como si el cielo también estuviera conteniendo la respiración. En el centro del espacio —un…
La botella vacía de tequila reposaba boca abajo sobre la mesa de madera oscura, goteando el último trago residual en un charco ambarino que se extendía como una mancha…
La puerta del departamento 3B crujía como siempre, esa madera vieja quejándose cada vez que alguien la abría, y vos sentís el mismo escalofrío que cuando tenés trece…
La casa de campo de los Lagos, a veinte kilómetros de la ciudad, huele a madera quemada, vino barato y sudor de hombre. En la cocina, con las luces bajas y el reloj de…
Te lo digo sin rodeos, porque vos lo merecés: la primera vez que me puse esa correa de cuero negro —la del collar con la hebilla plateada en forma de O— me dijiste: «Si…
La soga no era nueva. Ya llevaba meses en el cajón del escritorio de Lucas, entre calcetines desgastados y un par de llaves oxidadas. Una cuerda de yute gruesa, nudos…
La luz del atardecer se colaba por las persianas entrecerradas del estudio de la casa de Xochimilco, dibujando rayas doradas sobre el piso de madera. Afuera, los…
La llave de plata, fría contra mi piel, descansaba sobre mi pecho mientras ella me miraba desde el borde de la cama. No era una llave cualquiera: tenía forma de círculo…
Yo soy la que siempre lleva la cuenta —de lo que se dice, de lo que se calla, de cuánto tiempo aguanto antes de pedir más. Pero esa noche, con él, aprendí que el…
La noche se arrastraba por las calles de Recoleta, húmeda y pesada, como un aliento contenido. En el sótano de un edificio antiguo del barrio de Palermo —sin ventanas,…
Ella bajó las escaleras con los pies descalzos, el vestido negro de seda pegado a la piel como una segunda capa, y el pelo todavía húmedo por la ducha. No había…
La puerta del fondo del edificio antiguo, esa que nadie más usaba salvo los viernes a las cuatro, se abrió con un suspiro de bisagra envejecida. Lucía ya estaba adentro,…
La puerta del estudio se cerró con un clic suave tras ella, y Sofía sintió el primer cosquilleo en la nuca: la certeza de que no saldría hasta que él lo decidiera. En el…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares