La noche que chingamos los dos
Recuerdo el olor a humo de leña que flotaba en el aire cuando entré a la terraza de mi casa. Lucía me había llamado esa tarde con una risita juguetona: “Oye, ¿te parece…
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Ver las 29 categorías →Escribo el deseo como quien escribe un poema: con metáforas, sombras y una elegancia que no le quita nada al fuego.
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Recuerdo el olor a humo de leña que flotaba en el aire cuando entré a la terraza de mi casa. Lucía me había llamado esa tarde con una risita juguetona: “Oye, ¿te parece…
La habitación estaba a oscuras, salvo por la tenue luz anaranjada de una vela sobre la cómoda, que dibujaba sombras danzantes en las paredes de cemento visto. El aire…
La habitación estaba envuelta en la penumbra azulada del crepúsculo, con la luz del atardecer deslizándose por las rendijas de las persianas como un suspiro lento. No…
La lluvia golpeaba suavemente el techo de la casa de Barrio Norte, ese ritmo constante que hace que el tiempo se desdibuje. En el baño de mármol blanco, con luces…
La lluvia arrastraba el calor del atardecer por las ventanas del antiguo relojero, donde el aire olía a aceite de linaza, cera de abeja y el ligero tono metálico del…
Esa noche, el teléfono vibró contra mi muslo como una promesa silenciosa. No era la primera vez que recibía una llamada de Lucas, pero sí la primera que no colgaba tras…
El primer contacto no fue con las manos, ni con la voz, sino con la atención. Él me miró —no con deseo inmediato, sino con una curiosidad profunda, como si estuviera…
La primera vez que te vi, pensaste que era una de esas típicas reuniones aburridas de oficina: traje gris, vino barato, risas forzadas. Pero vos —con esa mirada que no…
Me despierto con el sol ya alto, pero no es la luz la que me tira de los párpados —es el recuerdo de algo que aún arde en la piel. Ayer, al caer la tarde, dejé sobre la…
La lluvia golpeaba suave contra los ventanales del edificio, como susurros ahogados entre las paredes de cristal. Clara apretó contra su pecho la carpeta de…
Nunca imaginé que un masaje me fuera a descomponer el alma como aquel. Fue en uno de esos locales del centro de Guadalajara, esos que anuncian terapias reikistas y…
La casa respiraba con ella. No era un decir, sino una certeza que Elena sentía en los pies descalzos sobre el piso de madera, en el leve crujido del aire espeso, en el…
Fue en una casa prestada, al sur de Oaxaca, donde el aire no se mueve y el calor pega la ropa al cuerpo como una segunda piel. Yo llevaba un vestido ligero de algodón,…
En la península rocosa donde el mar se deshacía en espuma entre las grietas del granito, un faro antiguo se alzaba como un centinela olvidado. No funcionaba desde hacía…
Yo nunca creí que esto me pasaría a mí. Soy Valentina Ruiz, tengo cuarenta y dos años, viuda desde hace cinco, y desde entonces he vivido en esta casa de dos pisos en la…
En lo alto del cerro de Tepozán, donde el aire huele a tierra mojada y el canto de los grillos no se calla ni en diciembre, había una casa vieja de piedra y teja roja…
La música bajaba en ondas densas por las escaleras de caracol de la casa en la Roma, como un río tibio que se colaba entre los cuerpos amontonados en la sala. Las luces,…
La luz del atardecer se colaba entre las cortinas de la sala, dibujando franjas doradas sobre el sofá de tela oscura. Clara y Manuel llevaban semanas hablando de…
La casa estaba en silencio, como si el mundo entero hubiera decidido respetar ese momento. Solo se oía el zumbido suave del ventilador en el techo, girando lento, como…
En el barrio El Poblado, donde las noches se tejen de brisa tibia y el rumor de los motoconchos que suben y bajan por las cuestas, hay un edificio de ladrillo visto que…
La lluvia golpeaba suavemente contra el ventanal del apartamento, un murmullo constante que envolvía la habitación en una burbuja de intimidad. El aire olía a cera de…
La habitación olía a sudor seco, a vino derramado y a piel caliente. No había luz, solo el resplandor anaranjado de la calle que se colaba por las rendijas de la…
Nunca pensé que algo así me pasaría a mí, pero aquí estoy, sentado en mi cama con la piel aún erizada, el culo adolorido y la cabeza llena de imágenes que no se van. Fue…
La lluvia no paraba de golpear los cristales del departamento como si el cielo se hubiera roto en pedazos sobre Palermo. Lucas estaba solo, acostado en el sillón con los…
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Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
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