El último trago en el bar de la esquina
La lluvia golpeaba suave sobre el cristal del bar *La Esquina*, ese lugar de madera envejecida y luces tenues donde los amigos de siempre se encontraban a desahogarse…
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Ver las 29 categorías →Escribo el deseo como quien escribe un poema: con metáforas, sombras y una elegancia que no le quita nada al fuego.
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La lluvia golpeaba suave sobre el cristal del bar *La Esquina*, ese lugar de madera envejecida y luces tenues donde los amigos de siempre se encontraban a desahogarse…
Me llamás Lucía, ¿sí? Yo sé que no es mi nombre verdadero—nadie lo usa ya—pero desde que apareciste en ese bar de Palermo Hollywood, con ese abrigo negro demasiado largo…
Ella tenía veintitrés años, piel de luna recién nacida, y ojos que no sabían aún qué era el cansancio. Él, cincuenta y uno, tenía las manos de quien ha cargado mucho y…
Yo nunca creí que algo tan absurdo pudiera volverse tan caliente. La primera vez que vi a Valeria con los aretes —sí, plátano, como los de plátano macho, dorados,…
La primera vez que te vi en la cámara, estaba lloviendo en Medellín, esas lluvias finas que se meten por los vidrios como si tuvieran permiso para entrar. Yo estaba…
La lavandería de la esquina, “La Limpia y Listo”, olía a jabón en polvo, vinagre y sudor de camisetas usadas. Las máquinas giraban como cápsulas de un sueño mecánico, y…
La luz del atardecer se deslizaba por las rendijas de las persianas entreabiertas, pintando rayas doradas sobre el piso de madera del departamento pequeño pero acogedor.…
La primera vez que la vi sentada en el sofá de su casa, con las piernas cruzadas y una taza de té humeante entre las manos, supe que no volvería a ser el mismo. Tenía…
La primera vez que la vio, el reloj de pared del café marcaba las 17:43. Ella estaba sentada junto a la ventana, con las piernas cruzadas y los ojos fijos en el libro…
Yo tenía veintitrés años, y él, cincuenta y uno. La diferencia no era solo numérica: era como si yo hubiera nacido en otro siglo, y él en el que aún recordaba el olor a…
Sí, fue en el ascensor, cuando todo el edificio ya estaba dormido y las luces del pasillo se volvían tenues como velas apagándose. Yo había quedado hasta tarde reuniendo…
La casa de los abuelos, esa que still olía a café recién molido y cera de piso, tenía ventanas de madera que no cerraban del todo bien, dejando entrar el zumbido de los…
La lluvia golpeaba suavemente contra los cristales del ático de Condesa, como si el cielo también estuviera conteniendo la respiración. En el centro del espacio —un…
Yo nunca imaginé que aquella fiesta en la finca de mi cuñado, en el sur del Valle, iba a cambiar mi vida. Eran las once de la noche, el sol ya se había metido detrás de…
Nunca creí que algo tan sencillo como un chile verde asado pudiera cambiarlo todo. Pero fue así: un plato de mole rojo con un chile entero encima, una sonrisa tímida y…
La ciudad, aún dormida bajo una capa tenue de niebla matutina, guardaba sus sonidos en el silencio de las calles empedradas. En el tercer piso de un edificio art decó,…
La tarde se derramaba como miel espesa por las ventanas del taller de joyería, dorando el polvo de bronce y el humo de los tornos. Lucas ya no oía el zumbido de las…
La luz del sol ya se había esfumado tras los cerros de Envigado, dejando un cielo teñido de púrpura y naranja, como una seda quemada por el fuego lento del atardecer. En…
Yo vivía en ese edificio antiguo de once de Barrio Norte desde hace más de veinte años. Las paredes, los pisos de parqué desgastado por las suelas de tantos inquilinos…
La primera vez que noté su mirada fue a las 9:47 de la mañana, entre el estruendo de la cafetería del centro y el olor a café recién hecho y pan frances recién sacado…
La casa de los olivos tenía una ventana que, al atardecer, se llenaba de luz dorada. No era la más grande, ni la más alta, pero era la que Lucía elegía cada vez que…
La ciudad, bajo una llovizna persistente, se envolvió en un velo de cristal difuso. Las luces de los semáforos se fundían en manchas doradas sobre el asfalto mojado, y…
Yo nunca pensaba que eso me pasaría. Nunca. Aunque vivía en Buenos Aires desde chico, aunque andaba con la ropa que me sentaba bien, aunque me miraba al espejo y me…
La luz del sol aún no había roto el horizonte, pero en el dormitorio de Ana, el aire ya vibraba con el calor que no necesitaba del sol para existir. Lucas estaba tendido…
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