Esa vez en el apartamento de la carrera 13
El aire de Bogotá caía frío y espeso sobre el edificio de ladrillo visto, allá por la carrera 13 con quinta. Dentro del apartamento 402, la luz amarilla de la lámpara…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Escribo el deseo como quien escribe un poema: con metáforas, sombras y una elegancia que no le quita nada al fuego.
87 relatos publicados · página 4 de 4
El aire de Bogotá caía frío y espeso sobre el edificio de ladrillo visto, allá por la carrera 13 con quinta. Dentro del apartamento 402, la luz amarilla de la lámpara…
Yo nunca había creído en milagros, pero esa madrugada, con el aire espeso de Medellín pegado a las sábanas y tu cuerpo arqueado como un arco de luna sobre el mío, juré…
La casa se asentaba al final de un sendero de grava, donde el bosque comenzaba a espesarse y el aire olía a tierra húmeda y eucalipto. No era un lugar fácil de…
Yo nunca imaginé que una simple visita al taller de doña Lety fuera a encenderme así. Ella era viuda desde hacía dos años, delgada, de busto generoso y cintura fina que…
Nunca pensé que un día cualquiera, un jueves cualquiera de esos en que el calor de la Ciudad de México se te pega a la piel como sudor de desconocido, iba a terminar con…
En Medellín, cuando el invierno se le pone al cuello a la ciudad y las nubes bajan como si quisieran espiar desde las azoteas, la gente se encierra en cafés con olor a…
Esa mañana, el sol aún no tocaba el suelo de madera de su taller cuando entré por tercera vez en dos días. No iba por necesidad. No había arrugas en mis camisas, ni…
La boca de Diego no perdonaba. Besaba como si quisiera tragársela entera, con una mezcla de hambre y devoción que a Valeria le encendía cada fibra del cuerpo. Sentía el…
En la penumbra espesa del cuarto, donde el aire olía a salvia quemada y a sudor de mujer reciente, la luz del farolillo de papel apenas dibujaba contornos. No era…
Nunca imaginé que el primer sonido que rompería el silencio sería un gemido mío. Estaba arrodillado frente a él, con la luz tenue del amanecer colándose por las cortinas…
En el corazón de Coyoacán, donde las calles adoquinadas se enredan como trenzas viejas y el aire huele a jazmín y humedad de tarde, hay una casa que no se ve, pero todos…
Había sido un domingo pesado, de esos en los que el aire parece espeso, como si la ciudad se hubiera quedado sin aliento. El sol pegaba fuerte tras las cortinas blancas,…
En la Colonia Roma, donde los árboles se enredan con los postes de luz y los balcones se asoman como curiosos discretos, doña Remedios encendía su lámpara de pie todos…
Yo nunca creí en brujas, duendes ni esas vainas de fantasía que suenan a cuento pa’ niños. Pero esa noche, en la cabaña perdida entre el monte de Rionegro, aprendí que…
La ciudad dormía bajo una bruma tibia, el tipo de neblina que se enreda en los balcones y se cuela por las rendijas como un intruso silencioso. En el piso diecisiete de…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares