La vecina de al lado
Yo, Marco —veinticuatro, musculatura recién forjada por años de gimnasio y la costumbre de caminar descalzo en verano, con el pelo negro y desordenado que a ella le…
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Ver las 29 categorías →Sin rodeos. El deseo no pide permiso, y mis relatos tampoco. Aquí las cosas pasan rápido, fuerte y como tienen que pasar.
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Yo, Marco —veinticuatro, musculatura recién forjada por años de gimnasio y la costumbre de caminar descalzo en verano, con el pelo negro y desordenado que a ella le…
Yo tenía veinticuatro años y ella, cincuenta y dos. Sí, ella me enseñaba piano desde hacía tres años, y nunca imaginé que aquellas clases —siempre en su casa, con el…
Yo tenía veinticuatro años, con verga fresca, testículos tiesos de tanto andar con camiseta pegada y sudor en las axilas, y la mente llena de tetas pequeñas y rubias que…
La primera vez que la vio, Clara estaba sirviéndose un café en la cafetería del edificio donde vivía, a la vuelta del supermercado. Él, con sus veinticuatro años y el…
La noche se le hizo eterna a Adriana. Acostada en su cama, con las sábanas revueltas y el cuerpo aún caliente, no podía dejar de pensar en la verga de Emiliano…
La puerta del apartamento 304 sonaba como un suspiro, apenas un roce de nudillos contra el metal pintado de verde oliva. Marco, medio desnudo con una toalla alrededor de…
Ella lo esperaba sentada en el borde de la cama, desnuda, con las piernas abiertas y las manos detrás de la cabeza. No se movía. No respiraba fuerte. Solo lo miraba, con…
La casa de Lili temblaba con la música, no de fuerte sino de intensa: cumbia villera, reggaetón bien bajo, y ese *bailongo* que se mete por los pies y sube hasta la…
La primera vez que vio a Valeria, estaba parada junto al bar del *Clavo y Hueso*, un local de la Loma de la Virgen que nadie encontraba si no lo buscaba con intención.…
Nunca pensé que aquella casa de campo, esa vieja finca de madera oscura y techo de lámina oxidada en las afueras de Mérida, se convertiría en el escenario de mi mayor…
Yo soy el tipo que siempre se acuesta temprano, el que se duerme con su mujer abrazado, respirando su pelo de lavanda y el calor de su piel. Mi esposa, Lorena, es…
Sí, esa que uso para salir a comprar pan a las siete y media de la mañana, con su bata de algodón y el cabello suelto, medio dormida. La que siempre me saluda con una…
Nunca pensé que una simple nota en el buzón de correo cambiaría mi vida. Yo, Elena, 47 años, viuda desde hacía cinco, con dos hijos ya mayores y una rutina tan ordenada…
La fiesta estaba a punto de terminar. En la terraza del departamento de los Martínez, el aire olía a humo de cigarro, cerveza tibia y perfume barato. Las risas se habían…
Yo jamás pensaba que me iba a encontrar en medio de una orgía, pero a veces la vida te da sorpresas que ni el más atrevido soñaría. Todo empezó cuando mi vecina,…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas enrolladas, dibujando rayas doradas sobre la pared blanca de la habitación. Luís cerró la puerta con un…
Yo nunca creí que algo tan simple como una correa rota me llevaría a vivir la noche más caliente de mi vida. Pero así fueron las cosas, como un trueno en pleno día: de…
Yo nunca imaginé que algo así me pasaría. Tenía treinta y dos años, soltero desde hacía tres, y mi vida era una rutina aburrida: trabajo, gym, Netflix, dormir. Hasta que…
Yo siempre supe que Catalina era diferente. No por ser mi hermanastra menor —solo tres años me separaban—, sino por cómo me miraba cuando nadie más veía. Como si me…
Sí, la vecina del cuarto piso. La que siempre sale con ese short ceñido que le marca las nalgas como si fueran dos melones recién cortados, y esos topitos de encaje que…
Vos sabés cómo es: a veces, el deseo no late en el cuerpo, sino en la mirada que se esquiva, en el gesto que se retrae, en el silencio que se alarga entre dos personas…
La música latía fuerte, el ambiente caluroso, sudoroso, con olor a alcohol barato y perfume caro. Yo estaba apoyado contra la barra del fondo, con dos cervezas vacías…
La habitación olía a cedro y cera de abeja. Luz tenue, filtrada por persianas de madera ajustadas al medio centímetro, dibujaba rayas doradas sobre el suelo de pino. En…
Yo siempre he sido un hombre ordenado. Cincuenta y ocho años, canas bien peinadas, camisas almidonadas, reloj de pulsera que ni se le ocurre adelantarse. Vivo en el…
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