El sabor del café y la sal
Apenas entré al taller de cerámica, el aire ya me alcanzó con ese olor a arcilla húmeda, tierra quemada y sudor ligero. No fue el olor lo que me hizo detenerme en seco,…
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Erotismo con carga emocional.
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Apenas entré al taller de cerámica, el aire ya me alcanzó con ese olor a arcilla húmeda, tierra quemada y sudor ligero. No fue el olor lo que me hizo detenerme en seco,…
Llegué a la fiesta con una botella de mezcal y la promesa de no quedarme más de dos horas. Me engañaba. Siempre llego con una botella y una promesa similar, y siempre me…
La luz del sol ya no entraba por las rendijas de las persianas cuando Andrés apoyó su frente contra la pared del pasillo, escuchando cómo el corazón le latía fuerte en…
No sabía que era posible sentirse tan vivo, tan expuesto, hasta que Lucas me lo dijo por primera vez: «¿Quieres probarlo?». No era una pregunta cualquiera. Había en ella…
La brisa del mar, salada y tibia, entraba por la ventana entreabierta del departamento en Copiapó, donde las paredes tenían el color de la arena quemada y los muebles,…
A los veintidós años, aún me costaba reconocerlo: era virgen, sí, y no por falta de deseos, sino por miedo. Miedo a equivocarme, a ser torpe, a hacer que algo que debía…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del edificio cuando Clara tocó la puerta de Joaquín. Llevaba una falda negra plisada, botines de tacón bajo y el…
La tarde se arrastraba lenta, cargada de calor y olor a tierra mojada, cuando Sofia cerró la puerta del taller de cerámica tras de sí. El sol ya se escondía tras los…
La luz del atardecer se colaba por las persianas entreabiertas del consultorio, dibujando rayas doradas sobre el suelo de madera. Ana — Ana B., como anotaba en su agenda…
La estación de Cali se fundía en el calor del mediodía: el asfalto temblaba, los gallinazos se posaban en los postes de luz como si también ellos estuvieran esperando el…
Yo tenía veinticuatro, y ella, cuarenta y nueve. Ella era la dueña de la galería donde hacía de guardia nocturno —una figura imponente, silenciosa, con una presencia que…
En la esquina de la carrera 43 con la 72, donde el sol del mediodía de Bogotá se mete entre los edificios como un curioso que quiere saber lo que pasa adentro, estaba el…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del viejo caserón de San Ángel, ese lugar que los dueños habían dejado abandonado durante años, hasta que Lucía lo…
La lluvia había detenido su caída diez minutos antes de que él entrara al café, pero el aire seguía cargado de humedad y el pavimento brillaba bajo la luz tenue de las…
Me llamo Lucía y trabajo en una agencia de marketing desde hace tres años. Mi jefe, Martín, es un tipo de esos que entrás al office y ya te tensás solo por la forma en…
La ducha estaba callada. No porque se hubiera acabado el agua —aunque en la ciudad eso era un milagro cada vez más raro—, sino porque yo la había apagado. Me quedé…
María se quitó los zapatos con un suspiro que parecía sacudirle todo el cuerpo. Había llegado tarde otra vez: el tráfico en la avenida era un infierno, el trabajo se…
El sol se hundía ya tras las colinas de Oaxaca, pintando el cielo de naranjas y morados cuando Elena bajó del coche, con las manos en las caderas y el pelo recogido en…
La primera vez que le dije a Camilo: “Déjame intentarlo por atrás”, sentí el mismo nudo en el estómago que cuando me monté por primera vez en la montaña rusa del Parque…
La noche caía sobre Buenos Aires como una manta húmeda, cargada de humedad y promesas no dichas. En el barrio de Palermo, entre luces tenues y el murmullo lejano de la…
Apenas escuché el sonido de la llave girando en la cerradura, supe que era ella. No por el horario —madrugada ya, el reloj marcaba las 4:17— sino por la forma en que…
El vapor *María Elena* balanceaba su casco con la lentitud de quien ha recorrido más mares de los que planeó. Llegó a Guatapé por la madrugada, atracando en un muelle de…
Llegué a Oaxaca de madrugada, con el alma aún llena de sal del Pacífico y los pies cansados de caminar por muelles de madera podrida. Había dejado atrás a Camila en…
Yo nunca busqué aventuras en los puertos. Soy técnico en navegación, de esos que prefieren los manuales a las historias de marinero, pero el destino y una copa de ron…
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Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
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