El Eco de la Lluvia en la Ventana del Quince
Esa noche, la lluvia no cayó como agua: cayó como recuerdo. Una lluvia fina, persistente, que golpeaba suavemente el cristal del balcón del apartamento de mi vecina, en…
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Entre mujeres.
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Esa noche, la lluvia no cayó como agua: cayó como recuerdo. Una lluvia fina, persistente, que golpeaba suavemente el cristal del balcón del apartamento de mi vecina, en…
Yo nunca pensé que íbamos a hacerlo. No de verdad. Pero Claudia, mi mujer, me miró con esos ojos de gata que solo pone cuando quiere algo y no le importa cómo lo…
No lo planeamos. Nunca hablamos de ello en serio. Solo bromeábamos, entre vinos y risas ahogadas, mientras mirábamos a los otros en las fiestas: “¿Y si lo hiciéramos?”,…
La lluvia golpeaba suave contra los cristales de la casa de la colina, como quien toca con los dedos una puerta que no se atreve a empujar. En el living, las velas de…
La lluvia golpeaba suave pero persistente contra las ventanas de la biblioteca municipal, un ritmo lento que parecía sincronizarse con el respiro de la noche. Era casi…
La primera vez que la vi, estaba sentada al fondo del *Café de la Estación*, con los codos apoyados en la mesa de madera, los dedos rodeando la taza humeante y los ojos…
Apenas cerré la puerta del apartamento, aún con el abrigo puesto, ella me agarró por la cintura desde atrás y me jaloneó contra su cuerpo. Sentí el calor de su pecho a…
Nunca creí que algo así pudiera ocurrirme con Mariana. Si me lo hubieran dicho hace un mes, habría reído, alzado las cejas y dicho algo como: «¿Ella? Ni en sueños». Pero…
La casa de Elena era un templo de silencio y seda, con paredes forradas de papel de seda chino que absorbía los sonidos y amplificaba el calor. Ella me había invitado…
La primera vez que vi a Lucía en el balcón del edificio, estaba secando una camisa blanca al sol. El viento le levantaba las puntas del cabello, oscuro y ondulado hasta…
Llovía desde las siete de la noche, una lluvia fina y persistente que se metía por los poros como un suspiro frío. Yo estaba sentada en el sofá de mi apartamento, con…
La música latía con fuerza en el pecho de Lucía mientras se ajustaba el cabello con los dedos, observando a Ana por primera vez esa noche. Estaban en el departamento de…
La lluvia golpeaba suavemente contra las ventanas del departamento 3B mientras Valeria ajustaba el cinturón de su bata de algodón, aún húmedo por el chaparrón repentino.…
Yo ya la había visto antes.每次 subía las escaleras del edificio, con sus jeans ajustados y su camiseta blanca, el pelo negro recogido en un choncho desordenado. Se…
Llegué a Punta del Este con el viento salado pegado a la piel y un billete de ida sin fecha de vuelo. Había dejado atrás Montevideo comoquiera se deja atrás una herida…
La lluvia golpeaba el techo de la casa como si alguien estuviera tirando piedras pequeñas contra el metal. Claudia se había quedado sin luz, y el candil que había…
Yo nunca creí que me pasaría algo así. Ni siquiera sabía que existía ese tipo de cosas hasta que Laura me arrastró, medio a fuerzas, a ese encuentro de swingers que se…
Eran casi las ocho de la tarde y el sol, aún generoso, bañaba con un tono dorado los edificios del sector de San Telmo, donde los balcones de madera crujían suavemente…
La lluvia no paraba de caer sobre Medellín, y el aire húmedo se colaba por las rendijas del viejo edificio de Laureles, donde las paredes eran delgadas como papel de…
La casa de la abuela quedaba en el fondo del barrio, entre naranjos y una viga de madera que colgaba con el tiempo. Fernanda, con su falda plisada de algodón y los pies…
Sí, fue en el ascensor, cuando todo el edificio ya estaba dormido y las luces del pasillo se volvían tenues como velas apagándose. Yo había quedado hasta tarde reuniendo…
La puerta de madera maciza se cerró con un clic suave tras ella, y el aire del estudio de yoga se volvió más denso, cargado de incienso y de promesa. Camille, de…
La luz del atardecer se deslizaba por las persianas de mimbre del salón de la casa de Barrio Norte, estampando rayas doradas sobre el piso de taracea. El aire olía a…
Apenas crujieron las tablas del piso al entrar, supe que algo iba a cambiar. El silencio del lugar —esa especie de eco hueco que solo tienen las casas abandonadas desde…
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