El chat que me dejó con el pito duro hasta el día siguiente
Todo empezó por accidente. O por casualidad, como decimos en Medellín cuando algo no lo planeaste pero tampoco te quejaste. Estaba subiendo el volumen del celular porque…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Escenarios imaginarios.
103 relatos · página 2 de 5
Todo empezó por accidente. O por casualidad, como decimos en Medellín cuando algo no lo planeaste pero tampoco te quejaste. Estaba subiendo el volumen del celular porque…
La sala de estar del castillo de Montalvo olía a cera de abeja, madera envejecida y el ligero perfume de jazmín que la duquesa usaba siempre. Luces tenues proyectaban…
La luz del sol ya se había desinflado como una goma vieja, dejando en el cielo de la colonia Roma Norte un tono dorado que se colaba por las rendijas de las persianas…
En lo alto de la montaña que nadie nombraba, donde el viento susurraba con la voz de antiguas diosas, había un jardín que no existía en los mapas. Sus caminos eran de…
En el corazón del Montenegro, donde la bruma se enreda entre las copas de los pinos y el café late como un corazón antiguo, la finca *El Águila* se alzaba como un rey…
La brisa del sur traía el olor a hojas mojadas y tierra recién removida, mezclado con el perfume natural de su piel: sal, humedad y algo dulce que no lograba nombrar.…
Vos sabés que siempre fui el más callado, el que se quedaba en la esquina con una birra fría y mirando. Ellas, las primas, siempre fueron el centro: risas agudas,…
La habitación olía a incienso de sándalo y a piel caliente, a sal y a algo más dulce, como miel derretida sobre hojas de té. Las luces eran tenues, apenas un resplandor…
La lluvia golpeaba suavemente contra los cristales del ático de Condesa, como si el cielo también estuviera conteniendo la respiración. En el centro del espacio —un…
La puerta del departamento 3B crujía como siempre, esa madera vieja quejándose cada vez que alguien la abría, y vos sentís el mismo escalofrío que cuando tenés trece…
La primera vez que la vi, estaba sentada en la baranda del muelle viejo, con los pies descalzos colgando al vacío, mirando cómo el sol se le caía encima como miel…
El sol se hundía tras la silueta de las montañas de Cartagena, pintando el cielo de naranjas y lavandas que parecían tejerse en el velero *La Sirena*, anclado ya desde…
La primera vez que vi el jardín, la puerta estaba entreabierta. No era una puerta cualquiera: de madera oscura, tallada con figuras que parecían moverse si se las miraba…
La lluvia golpeaba suavemente las ventanas de la casa de verano cuando Lucía apagó las luces del comedor. Hacía dos días que estaba allí, sola, escapando del bullicio de…
La casa de mi abuela, en el campo, olía a madera envejecida y jazmín silvestre. Yo tenía veintidós años, ella ya no estaba, y él —Liam— había llegado esa mañana con una…
Yo siempre creí que el deseo se escondía en los rincones más silenciosos. Que no necesitaba fulgor ni alboroto: basta con una mirada sostenida demasiado tiempo entre dos…
La luz del atardecer se colaba por las grietas del viejo cobertizo, polvorienta y tibia, como un dedo que insiste. Natalia estaba de pie frente al espejo gigante, medio…
La brisa del Caribe entraba por las rendijas del barco de madera, cargada de sal, de humo de tabaco y de promesas que nadie había cumplido. Estaba anclado frente a Playa…
La casa de campo, escondida entre olivos y cipreses en los cerros de Jalisco, parecía haber sido construida para un solo propósito: albergar el silencio cómplice de los…
Nunca creí que un libro pudiera despertar algo más que ideas. Pero aquella tarde, entre los anaqueles polvorientos de la librería «El Rincón del Susurro», el polvo no…
La ciudad dormía bajo una lluvia ligera que arrastraba el eco de las sirenas lejanas y el susurro del tráfico reducido. En el décimo piso del edificio *Las Camelias*,…
El tren que partía de la Ciudad de México hacia Oaxaca a las 21:30 era un viejo conocido de los viajeros que preferían el ritmo lento del hierro sobre las ruedas a las…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas enrolladas, dibujando rayas doradas sobre la pared blanca de la habitación. Luís cerró la puerta con un…
La lluvia comenzó a caer sin previo aviso, como si el cielo hubiera decidido cerrar el día con un suspiro húmedo. Lucía apagó la pantalla del computador, estiró los…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares