La noche que acepté el anillo
Nunca imaginé que aquella reunión de amigos en el condominio de Mateo terminaría con mis manos temblando mientras me preparaba para lo que venía. Era viernes, y el calor…
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Ver las 29 categorías →Me gustan las noches largas y lo que se esconde en ellas. Dominación, control y esa tensión elegante de quien sabe lo que quiere.
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Nunca imaginé que aquella reunión de amigos en el condominio de Mateo terminaría con mis manos temblando mientras me preparaba para lo que venía. Era viernes, y el calor…
La primera vez que entré al sótano de la casa de la avenida Reforma, aún no sabía que ese lugar se convertiría en mi santuario de placer prohibido. Era un jueves…
La conocí en una fiesta de cumpleaños en el barrio, un viernes cualquiera de julio, con aire cargado de humedad y música de salsa moderna retumbando en el patio trasero.…
La primera vez que entré a la peluquería “La Esmeralda” fue por accidente: el espejo del tallerecho de la esquina estaba roto y no quería cortarme el pelo a oscuras, así…
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del condominio de los Márquez, ese sonido de gotas aceleradas que hace que hasta el tiempo se trabe. Yo estaba sentado…
La lluvia golpeaba suave contra los cristales de la terraza, como un susurro insistente que nadie se atrevía a responder. En la casa de veraneo de su hermano —una…
No sabía que existía hasta que la encontré. No la busqué. Fue ella quien me la dejó caer entre los pliegues de un abrigo olvidado en el armario del estudio. Una llave…
La lluvia golpeaba suavemente contra los cristales del apartamento del décimo piso, un murmullo constante que parecía envolver la habitación en una cáscara de silencio…
La luz del farol de la esquina temblaba suavemente con el viento de junio. Yo, Daniel, 24 años, con la piel aún fresca de haber salido del gimnasio y el cabello húmedo…
La puerta del departamento se abrió con un suave clic, como si el aire mismo respirara aliviado. El hombre de fuera, de pie en el rellano del quinto piso del edificio de…
Yo nunca había tenido una experiencia así, y menos con un hombre. Pero esa noche, entre el olor a humedad del pasillo y el zumbido del ascensor viejo del edificio, todo…
Me llamó a las 23:47, sin previo aviso, como si hubiera estado guardando la llamada en la punta de la lengua todo el día. “¿Te parece si pasas por mi casa?”, dijo, sin…
La primera vez que vi a Mateo con Lía en la misma habitación, supe que algo iba a suceder. No fue amor, ni siquiera atracción directa: fue una vibración sutil, como el…
La ciudad se hundía en un crepúsculo espeso, con nubes bajas que rozaban los techos de las casas del barrio San José, en Medellín. En el tercer piso del edificio número…
La lluvia golpeaba el techo del edificio como si alguien estuviera tirando piedras pequeñas contra el vidrio. Elena se quedó quieta en la cama, con la almohada apretada…
La lluvia golpeaba el cristal del bar como si quisiera entrar, y yo, sentado en el taburete del fondo, con el abrigo aún puesto, no hacía más que mirarla. Ella, detrás…
La lluvia golpeaba las ventanas como si quisiera entrar, y yo no tenía ganas de que se fuera. Ella estaba en mi sofá, con las piernas dobladas bajo el sweater que le…
La noche del viernes en Medellín olía a lluvia cerca, pero no llovía aún; el cielo se mantenía en vilo, cargado, como el deseo que se acumula sin descargarse. En el…
La primera vez que te vi, llovía como si el cielo se desbordara desde el alba, y vos estabas parada frente a la vidriera del café, con el pelo empapado pegado a las…
Nunca creí que llegaría a estar allí. No por el lugar —una casa moderna, de vidrio y madera, al borde del lago, rodeada de pinos que susurraban con el viento—, sino por…
Yo ya tenía veintiséis, y desde los dieciséis que me había jodido con la idea de que el trabajo era aburrido, pero esa tarde, con el sol cayendo como plomo fundido en la…
Nunca supe si ella quería que la descubriera o que la descubriera sin saberlo. Todo comenzó con una cuerda. No una cuerda cualquiera: una cinta de seda negra, gruesa,…
La puerta del baño se abrió con un chirrido suave, y Emiliano salió desnudo, con el cuerpo aún brillando por el agua con la que se había limpiado. Una toalla colgaba de…
La luz del bar La Sombra —un nombre irónico, porque nada tenía de oscuro— se filtraba por las rendijas de las persianas bajadas a media altura, como si el lugar quisiera…
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