Lo que pasó después de la cena
La luz de la cocina se apagó primero. Luego, la del comedor. Sólo quedaba la tenue claridad de la lámpara de pie en el salón, proyectando sombras largas sobre el suelo…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Erotismo con carga emocional.
1091 relatos · página 9 de 46
La luz de la cocina se apagó primero. Luego, la del comedor. Sólo quedaba la tenue claridad de la lámpara de pie en el salón, proyectando sombras largas sobre el suelo…
Yo nunca creí en magia. Hasta que la vi. Fue un error de navegación, o tal vez un llamado. El mapa del ferry que me llevaba a La Guaira tenía una raya roja que no…
Yo era veintitrés, con una piel que aún no sabía que se marchitaría, y un cuerpo que parecía hecho para ser admirado, no para ser dominado. Él tenía cincuenta y dos, y…
Yo sabía que era una mala idea subir con él en el elevador después de las diez de la noche. El edificio estaba casi vacío, y el aire cargado de silencio y de ese olor a…
La primera vez que la vi con claridad fue un miércoles a las 3:27 p.m., detrás del mostrador de la pastelería *La Horqueta*, donde yo iba siempre a tomar un café y una…
La habitación estaba oscura salvo por la luz tenue del teléfono de Maya, proyectando sombras largas sobre el rostro de Carlos. Estaban sentados en el sofá, una manta…
Ella tocó su puerta a las once y pocos minutos después, ya estaba dentro, con el aliento cortado y los ojos brillantes como si hubiera corrido hasta allí. Tenía…
Me llamo Lucía, tengo cuarenta y nueve, y aunque ya no uso tacones de aguja ni me pinto los labios como en los años 2000, sigo teniendo esa chispa que no se apaga con el…
La lluvia golpeaba con persistencia contra las ventanas del edificio cuando ella tocó el timbre. No era inusual: los vecinos del cuarto piso, el de al lado, incluso el…
La primera vez que vi a Mateo con Lía en la misma habitación, supe que algo iba a suceder. No fue amor, ni siquiera atracción directa: fue una vibración sutil, como el…
Llovía desde las tres de la tarde, una lluvia suave y persistente que bañaba la ciudad con ese olor a tierra mojada y humo viejo que solo el verano mexicano sabe…
La luz del atardecer se deslizaba por las persianas de roble de la casa de Caicedo, en el cerro de La Popa, como un hilo dorado que rozaba la piel de los dos cuerpos que…
La fiesta de la colonia San Ángel ese año fue un caos de luces parpadeantes, música mariachi a todo volumen y el olor a churros quemados mezclándose con el humo del…
La primera vez que la vi sentada en el sofá de su casa, con las piernas cruzadas y una taza de café humeante entre las manos, Daniel no pensó en nada más que en que era…
La casa de piedra y madera, entre los cerros de Xochimilco, olía a incienso de copal y sudor recién salido. Lluvia de ojos oscuros y labios húmedos, sentada en el borde…
La primera vez que la vi en persona —real, no por pantalla— fue hace tres años, cuando aún no sabía que se llamaba Lucía. Fue en el ascensor del edificio: ella entró con…
Apenas escuché su tosido en el pasillo, supe que algo iba a cambiar. Él subía las escaleras como si cargara el mundo, pero con una torpeza que me hizo sonreír. Camiseta…
Apenas entré al *Café del Norte*, sentí ese aire cargado de humo y recuerdos. El sol se deslizaba por las ventanas anchas como una lengua tibia, dorando los muebles de…
No supe cuándo dejó de ser mi hermana para convertirse en la mujer que me desarmaba. Tal vez fue el día en que, al llegar a casa después de tres años en el extranjero,…
La luna llena bañaba la bahía de las estrellas como si fuera un espejo de plata líquida. En la península de Santa Marta, donde el mar Caribe besaba la montaña con una…
Me llamo Lucía y vivo en ese edificio de once pisos que todos conocemos pero nadie comenta: los muros están descascarados, el ascensor gime como un animal herido y el…
La habitación estaba bañada en una luz amarillenta que entraba por la ventana entreabierta, filtrada por las cortinas de lino desgastado por el tiempo. Afuera, el viento…
Nunca planeé que sucediera. Ni siquiera lo imaginé cuando lo vi entrar al local por la puerta de cristal, con esa camisa blanca que le quedaba justa en los hombros y el…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de las persianas de madera de la sala del *Café del Rincón*, un lugar tranquilo de la Zona G de Medellín, donde el aire…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares