El Nudo de la Cuerda
La primera vez que vi a Lucía con esa correa de cuero negro ajustada alrededor de su cuello, no supe si respirar o temblar. Estábamos en su taller de costura, en el…
Categorías populares
Ver las 29 categorías →Categoría
Erotismo con carga emocional.
1091 relatos · página 14 de 46
La primera vez que vi a Lucía con esa correa de cuero negro ajustada alrededor de su cuello, no supe si respirar o temblar. Estábamos en su taller de costura, en el…
La tarde en Cartagena se derramaba como miel espesa sobre los techos de teja roja y los muros calurosos del Casco Antiguo. El sol, ya medio escondido tras la silueta del…
La lluvia fina de Lisboa se deshacía en vapor sobre el asfalto húmedo cuando entré al Café do Atrio. Tenía veintitrés años, el maletín de piel marrón con las anotaciones…
La lluvia golpeaba con fuerza las ventanas del *Café La Esquina*, en el centro de Medellín, cuando él cruzó la puerta con el pelo empapado y una sonrisa torcida que le…
Llueve desde las tres de la madrugada. Yo sigo despierto en el sofá, con la tela húmeda debajo de los muslos y el aroma a tierra mojada entrando por la ventana…
Llovió sin aviso. Una tormenta de verano que se desbordó sobre la ciudad como un suspiro reprimido. Yo estaba bajo el toldo de la estación de metro, con la camiseta…
Yo lo vi por primera vez cuando el barco atracó en el puerto de Veracruz. Ella estaba de pie en el muelle, entre los cargadores y los pescadores que ya empezaban a…
La casa de los abuelos seguía siendo la misma desde que Elena tenía uso de razón: paredes de color crema con grietas sutiles cerca del techo, los suelos de madera que…
La luz del atardecer se colaba por las rendijas de la persiana corrida en la sala de casa de Camila, pintando rayas doradas sobre el suelo de madera. Ella estaba sentada…
La sala de estar del castillo de Montalvo olía a cera de abeja, madera envejecida y el ligero perfume de jazmín que la duquesa usaba siempre. Luces tenues proyectaban…
Yo ya sabía que era peligroso vivir en ese edificio viejo. No por seguridad —que también— sino por las escaleras que crujen como si tuvieran ganas de hablar, y por el…
La habitación olía a incienso indio y sudor. Lucrecia lo había prendido antes de entrar, un palito delgado que arrojaba humo azulado y denso, cargado de cardamomo y…
La primera vez que vi a Lucía en el balcón del edificio, estaba secando una camisa blanca al sol. El viento le levantaba las puntas del cabello, oscuro y ondulado hasta…
Llovía desde las siete de la noche, una lluvia fina y persistente que se metía por los poros como un suspiro frío. Yo estaba sentada en el sofá de mi apartamento, con…
La puerta del ascensor se cerró con un suspiro metálico, y dentro del pequeño cubículo brillaba la tensión como un alambre al borde de la rotura. En el interior, dos…
El sol se hundía en el horizonte como una moneda de cobre ardiendo, y el puerto de Cartagena exhala el olor a sal, a pescado fresco y a madera vieja que no se seca del…
La luz del atardecer se deslizaba por las ventanas del sótano de la casa al final de la calle, teñida de dorado suave por los rayos que se colaban entre las cortinas…
La brisa del mar traía sal y humedad, pero también el olor del verano en Cartagena: flores de canella quemadas por el sol, café recién molido y la promesa de algo que…
La luz del atardecer se derramaba sobre el muelle dePuerto Ayora, dorando las olas pequeñas y calentando las tablas de madera hueso del viejo *Velero del Sol*. Daniel,…
La primera vez que sentí su respiración en el cuello, estaba lloviendo. No una lluvia torrencial, ni una tormenta furiosa: aquella era una lluvia pausada, sosegada, como…
La lluvia golpeaba suave sobre el cristal del bar *La Esquina*, ese lugar de madera envejecida y luces tenues donde los amigos de siempre se encontraban a desahogarse…
La casa de madera y vidrio, al borde del lago, tenía olor a pinos recién cortados, humo de leña y una leve brisa salobre que entraba por las ventanas abiertas. Renata la…
La música latía con fuerza en el pecho de Lucía mientras se ajustaba el cabello con los dedos, observando a Ana por primera vez esa noche. Estaban en el departamento de…
Yo lo vi entrar al bar a las 21:47, y aunque no miré el reloj de pulsera para confirmarlo, tengo memoria de esos detalles desde que era joven y aún creía que el tiempo…
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos destinados únicamente a personas mayores de 18 años. Al entrar declaras que tienes la edad legal en tu jurisdicción y que deseas ver este contenido.
Soy menor — SalirSitio etiquetado con RTA · Compatible con control parental
Categorías populares